La movilización por la deuda del Gobierno nacional con prestadores del PAMI en Córdoba dejó algunos testimonios desgarradores que dan cuenta de la dramática situación que atraviesan los adultos mayores ante el ensañamiento de Javier Milei con ese sector social. “No nos alcanza para vivir”, se lamentó Américo, un jubilado de 82 años que padece Parkinson, quien llegó a la movilización acompañado de su esposa para respaldar la protesta de médicos de cabecera ante los recortes de Nación.
“Mi señora tiene un problema de cadera y la tienen que operar, pero está pensando en no operarse para seguir trabajando, porque sino… no queda otra”, describió Américo en diálogo con canal 12 de Córdoba. Para este jubilado, que padece una enfermedad crónica e incurable, el día a día es un ejercicio de subsistencia. “Voy tratando de sobrevivir”, reconoció este jubilado cordobés entre lágrimas de impotencia.
“En los 82 años que tengo nunca vi un gobierno tan insensible como este”, resumió frente a la sede central de Pami, en el tercer día de paro de médicos y odontólogos, cuya crisis pone en riesgo la cobertura de salud de miles de jubilados en todo el país.
La obsesión de Milei por castigar a los jubilados
Desde la asunción de Milei, la fórmula actualización de las jubilaciones vigente ajustaba con rezago, pero con la devaluación de diciembre de 2023 y la aceleración inflacionaria, los haberes se licuaron y perdieron fuerte poder de compra antes de cualquier recomposición. Muchos analistas consideran que ese fue el mayor ajuste real inicial.
A esto se suma el atraso de los bonos para la mínima, que se encuentran congelados desde 2024. El beneficio extraordinario para jubilados de menores ingresos quedó por meses en montos fijos y luego en $70.000, sin actualización automática frente a la inflación. Eso afectó especialmente a quienes cobran la mínima.
Adicionalmente, el Gobierno cambió la fórmula de ajuste, que pasó a efectivizarse por IPC, lo que terminó por consolidar la pérdida previa. Recomposiciones insuficientes por decreto, veto a leyes de mejora para defender el equilibrio fiscal, fin de moratorias, ajuste en medicamentos, completan un panorama negro para los adultos mayores.
