El Indec de la gestión libertaria vuelve a estar envuelto en un escándalo, luego de aceptar modificar el cálculo de la inflación para favorecer los números del gobierno de Javier Milei. En este caso, la sospecha que avanza sobre el organismo estadístico involucra a la utilización de información privilegiada para ganar dinero en casas de apuestas y en inversiones en bonos atados a la inflación.
Antes del jueves 9 de marzo a las 16, cuando se conoció oficialmente el índice de precios al consumidor correspondiente a febrero, las consultoras que se dedican al relevamiento de precios en la Argentina pronosticaban una inflación de entre 2,3% (Econviews) a 3,4% (LCG). El rango era amplio, de más de un punto. Por eso sorprendió a observadores atentos que el lunes previo a la publicación del dato una cuenta comience a apostar en el sitio Polymarket un número muy preciso para la inflación de febrero: entre 2,8% y 3%. El número fue el exacto medio: 2,9%.
Lo detectó el usuario Daniel Osinaga, que ese mismo lunes posteó en la red social X: “Hay una cuenta en Polymarket que se creó hace unos días y lo único que opera y viene comprando es inflación entre 2,8 y 3 para febrero. ¿Un insider del Indec?”, se preguntó. Su sospecha estaba bien orientada.
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En ese sitio de apuestas, hasta las 14 del jueves, las apuestas por el número de inflación en la Argentina estaban relativamente parejas, hasta que sobre las 15 (una hora antes de la difusión del dato oficial) comenzaron a concentrarse en la opción que finalmente fue la ganadora.
Un día más tarde, el viernes, el usuario Fernando Molina aportó más datos que abonan las sospechas sobre la utilización de información privilegiada puesta al servicio de apuestas e inversiones financieras. Según reconstruyó, al menos tres cuentas en Polymarket apostaron por una inflación de 2,9% media hora antes de que el Indec publicara el dato, con montos apostados muy por arriba del promedio operado.
El análisis de Molina profundiza en cada una de esas cuentas y refleja que son cuentas que principalmente apuestan por el número de inflación (no apuestan con regularidad ni volumen en otros temas más “comunes”, como partidos de fútbol, por ejemplo). Una de ellas, que apostó dos mil dólares al número de febrero, apuesta exclusivamente sobre el IPC y lo viene haciendo desde diciembre. La semana pasada ganó 650 dólares. Son montos pequeños porque el volumen del mercado de apuestas por la inflación del Indec es pequeño. Además de que, sea cual fuere la ganancia, el uso de información privilegiada para obtener réditos económicos es una práctica prohibida por la legislación argentina.
El lunes posterior, el 16 de marzo, aparece el Poder Judicial de la Ciudad de Buenos Aires, que ordena bloquear el acceso desde Argentina a Polymarket en todo el país, convirtiendo a la Argentina en el primer país de la región en tomar una decisión de este tipo. Lo hizo a pedido de la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA) y de la Cámara Argentina de Salas de Casinos, Bingos y Anexos (CASCBA). La decisión, sin embargo, no tiene que ver con la utilización de información privilegiada sino con que el sitio Polymarket no está legalmente reconocido en el país. La decisión de la jueza Susana Parada subraya que la plataforma es riesgosa porque no exige verificación de identidad ni de edad y habilita la creación de cuentas en pocos minutos.
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Sin embargo, la pata más relevante del episodio, que es la utilización de información sensible para obtener rédito económico aún permanece sin esclarecerse. De hecho, la especulación excedió a Polymarket. Según reflejaron La Nación y Ámbito Financiero, hubo inversores que también tuvieron acceso al dato de inflación antes de su oficialización, lo que provocó una migración súbita media hora antes de que se conociera el IPC de instrumentos de inversión a tasa fija hacia bonos ajustados por inflación. Con un agregado: son patrones de conducta (en apuestas e inversiones) que se vienen presentando desde diciembre pasado.
¿Qué es Polymarket?
La Argentina no es el único país adonde la utilización de información sensible está siendo puesta al servicio de la ganancia de algunos apostadores o financistas. Polymarket desnudó episodios similares alrededor del mundo.
El sitio nació durante la pandemia y se volvió definitivamente popular en Estados Unidos durante la última campaña electoral, cuando Donald Trump empezó a difundir cómo los usuarios del sitio apostaban por su victoria, dado que esos números le daban mejor que las encuestas de intención de voto.
En Polymarket se puede apostar desde el resultado de una guerra hasta si se va a confirmar la existencia de vida extraterrestre. Las apuestas sobre cuándo sucedería la invasión de Estados Unidos a Venezuela o el comienzo de la guerra en Irán motivaron en Estados Unidos suspicacias e investigaciones respecto de la utilización de información privilegiada. Las ganancias en esos casos fueron más abultadas que los magros 650 que ganó el que apostó con datos del Indec: quienes acertaron el día de inicio de la guerra (sólo seis personas) ganaron 1,2 millones de dólares. Al igual que en la Argentina, las ganadoras fueron cuentas creadas para apostar apenas horas antes el ataque.
El fundador de Polymarketc, Shayne Coplan, tiene 26 años y es uno de los millonarios más importantes de la generación Z: tiene mil millones de dólares de patrimonio neto. Entrevistado sobre si en la plataforma hay utilización de información privilegiada, no lo negó. “Es inevitable que eso ocurra Hay muchos beneficios de ello. Ya sabes, la gente se adaptará”.
Solamente en el último mes, este tipo de apuestas generaron arrestos en Israel (a dos personas acusadas de utilizar información militar clasificada para apostar); también en Israel amenazas al periodista Emanuel Fabian, del Times of Israel, por parte de apostadores que intentaron sobornarlo para que cambie sus reportes sobre la guerra y así no perder las apuestas que habían hecho; e investigaciones por corrupción en Estados Unidos, adonde los demócratas sospechan que funcionarios públicos están monetizando secretos de Estado a través de apuestas.
El episodio más obsceno tuvo lugar en enero pasado, cuando la vocera de Trump decidió terminar abruptamente en el minuto 64 la conferencia de prensa que estaba dando: la mayoría de las apuestas en Polymarket decían que iba a durar más de 65 minutos. Finalmente, sólo el 2% de los apostadores ganó 50 veces lo que había arriesgado, gracias a la salida intempestiva de la funcionaria del salón de prensa.
