El Ejército lanzó una licitación privada con una modalidad poco común: intercambiar hasta 70 toneladas de membrillo por repuestos destinados a reparar una camioneta Chevrolet S10 modelo 2010 perteneciente al establecimiento Cuadro Nacional, ubicado en San Rafael, Mendoza.
La operación fue impulsada por la Dirección de Remonta y Veterinaria y el objetivo formal del proceso consiste en concretar una “permuta de toneladas de membrillo por repuestos” para poner nuevamente en funcionamiento el vehículo oficial.
La ruta de la insólita compra de membrillo
Según establece el pliego, la empresa adjudicataria deberá proveer las autopartes necesarias y, a cambio, recibirá los membrillos almacenados en el predio mendocino. El criterio de adjudicación también resulta singular: no ganará quien ofrezca el menor precio en dinero, sino quien solicite menos kilos de fruta por el total de repuestos requeridos.
El documento aclara además que, debido a que el sistema COMPR.AR no contempla operaciones de trueque o intercambio no monetario, los oferentes deberán cargar un valor simbólico mínimo de $0,000001 para poder presentar la oferta.
La lista de elementos solicitados incluye 31 repuestos distintos para la Chevrolet S10: filtros, semiejes, masas delanteras, rótulas, extremos de dirección, amortiguadores, componentes de freno, kit de embrague, bomba de agua, correa de accesorios y escobillas limpiaparabrisas, entre otros.
El adjudicatario tendrá un plazo máximo de 30 días corridos para entregar las piezas y recién entonces podrá retirar los membrillos del establecimiento. A su vez, la fruta deberá ser retirada dentro de los 20 días hábiles posteriores a la entrega de los repuestos. Las autopartes, además, deberán contar con una garantía mínima de seis meses.
Todos los costos de transporte, impuestos y gastos derivados de la posterior comercialización de los membrillos quedarán a cargo de la firma adjudicada. Aunque no se exige garantía de mantenimiento de oferta, la empresa seleccionada deberá presentar una garantía de cumplimiento contractual por $ 750.000. También se prevén sanciones económicas por incumplimientos o demoras en las entregas.
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La documentación oficial fue firmada en el sistema GDE por el teniente primero Iván González Atia y el mayor Juan José Van Lierde, responsables de las especificaciones técnicas y administrativas del proceso.
La defensa del Ejército
Desde el Ejército salieron a aclarar la particular licitación y aseguraron que se trata de una operación “totalmente legal” prevista dentro del régimen de contrataciones de la administración pública. Fuentes de la fuerza señalaron que, si bien no es una práctica habitual, este tipo de mecanismo permite aprovechar productos perecederos que no pudieron comercializarse a tiempo antes de perder sus condiciones óptimas.
Además, explicaron que la contratación “se encuentra jurídicamente justificada” debido a que se trata de una permuta realizada mediante licitación privada, una modalidad contemplada dentro de las normas vigentes para la administración nacional.
También remarcaron que la operación resulta conveniente para el organismo porque permite utilizar bienes producidos por los propios establecimientos de la Dirección de Remonta y Veterinaria —en este caso membrillo en fruta— para obtener repuestos necesarios destinados al mantenimiento y recuperación de vehículos que forman parte del patrimonio del área.
Desde el Ejército también buscaron despejar cuestionamientos vinculados al destino del producto involucrado en la operación. Según indicaron, no se trata de alimentos destinados a la tropa, sino de membrillos producidos en establecimientos dependientes de la Dirección de Remonta y Veterinaria.
Por otra parte, aclararon que la licitación tampoco apunta a la adquisición de equipamiento militar, sino a la reparación de una camioneta civil utilizada para tareas de trabajo dentro del establecimiento.
