Desde la asunción de Juan Pablo Valdés como gobernador de Corrientes, la construcción atraviesa uno de los momentos más difíciles de los últimos años en la provincia. Así lo revela el último informe de coyuntura elaborado por la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) Delegación Corrientes, que refleja una caída del 28,3% en la construcción en tan solo un año.
De acuerdo con el relevamiento, en mayo de 2026 se registraron 3.793 trabajadores formales en el sector, en contraposición a los 5.290 trabajadores del mismo mes del año anterior. Si bien el empleo mostró una leve recuperación mensual del 0,7% frente a abril, desde la entidad advirtieron que el repunte resulta insuficiente para revertir la fuerte pérdida acumulada durante los últimos meses.
El informe también señala que, al analizar el período comprendido entre enero y mayo, el nivel de empleo en la construcción fue 26% inferior al registrado en igual lapso de 2025, reflejando un deterioro sostenido de la actividad.
La retracción también alcanzó al entramado empresarial. En junio, Corrientes contabilizó 304 empresas constructoras y contratistas activas, frente a las 314 que operaban un año atrás, lo que representa una disminución del 3,2%.
Sin embargo, CAMARCO remarca que el mayor ajuste no se produjo por el cierre de compañías, sino por la reducción de personal dentro de las firmas que permanecen en actividad. Muchas empresas optaron por disminuir sus planteles, no renovar contratos, frenar nuevas incorporaciones y ralentizar el ritmo de ejecución de las obras para adaptarse a un escenario económico adverso.
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Sin obra y sin recursos: la realidad correntina
A pesar de que el gobernador Juan Pablo Valdés se alinea a los proyectos del presidente Javier Milei, las promesas de Nación no se ven materializadas en la provincia de Corrientes. El secretario general del Sindicato de Trabajadores Viales, Alfredo de Jesús Ramírez, denunció una drástica desfinanciación en infraestructura por parte de la administración libertaria al señalar que no se pueden realizar bacheos porque "no están enviando plata".
La preocupación de los trabajadores viales se suma a los recientes reclamos de intendentes y legisladores locales, quienes exigen que la Casa Rosada reactive las obras de mantenimiento antes de que el deterioro de las rutas nacionales en Corrientes sea irreversible. La situación afecta directamente a los 1.100 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan el territorio correntino, incluyendo arterias vitales para el Mercosur y la producción regional como las rutas 12, 14, 118, 119 y 120. Según Ramírez, el estado de las mismas oscila actualmente entre "regular y malo".
La falta de recursos es tal que las únicas tareas vigentes se reducen a intervenciones mínimas en la Ruta 120, realizadas únicamente porque aún cuentan con material acopiado del año pasado. "La Ruta 14 está en muy mal estado en todo el tramo concesionado. Un día de lluvia parece una laguna", advirtió el referente gremial en diálogo con Radio UNNE. Además, señaló que el riesgo de hidroplaneo y siniestros fatales que esto conlleva para los usuarios.
El caso de la autovía de la Ruta Nacional 12 es preocupante. Si bien el Gobierno nacional informó un avance físico del 77,58%, admitió que el ritmo de obra se vio afectado en los últimos meses y que se están realizando gestiones para readecuar las condiciones financieras del contrato. En la práctica, esto confirma una desaceleración que en varios tramos ya se traduce en paralización.
Días atrás, el presidente de la Federación Empresarial de Corrientes (FECORR), Roberto Báez, advirtió sobre el impacto de la detención de la autovía, una obra de 13 kilómetros considerada estratégica para la conectividad provincial. "Vemos con suma preocupación la interrupción de la obra; es mejor que no se hubiese hecho nada en el punto en el cual estamos", afirmó a medios locales.
