La Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) atraviesa uno de los momentos más críticos desde su reestatización. El diagnóstico es de una "parálisis inducida" por falta de contratos, agravada por escándalos de corrupción y un vaciamiento de capacidades técnicas.
Las recientes denuncias por "retornos” que la Oficina Anticorrupción investiga y el presunto pedido de 30.000 dólares en efectivo a empresas privadas (como Alta Aviación y Hangar Uno) a cambio de contratos de alquiler de hangares y servicios, junto con las irregularidades en contrataciones que las auditorías internas señalaron como “improlijidades graves" en la confección de contratos, un estado de situación calamitoso.
Crisis Financiera y de Negocios
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La fábrica hoy no es autosustentable y sufre un ahogo financiero intencional o por desidia. Hay varios puntos clave:
- Deuda con Proveedores: Se estima una deuda superior a los 20 millones de dólares, lo que ha cortado la cadena de suministros básica para mantenimiento y enfrenta a la empresa a una serie de posibles demandas que ponen en duda su sustentabilidad.
- Falta de Contratos Plurianuales: Durante gran parte de 2024 y 2025 el Ministerio de Defensa demoró intencionalmente la firma de contratos de mantenimiento para la Fuerza Aérea (Pampa y Hércules), dejando a la planta sin su principal flujo de caja. No existen a la fecha planes serios que indiquen que la situación puede revertirse en el correr del 2026.
- Ausencia de Proyectos: No hay nuevos desarrollos en firme. La modernización de los recién adquiridos F-16 Fighting Falcon se derivó a empresas extranjeras en lugar de radicarse (al menos parcialmente) en Córdoba, perdiendo una oportunidad histórica de transferencia tecnológica.
Conflictos Laborales y Gremiales
La paz social en la planta está rota. El recorte de personal lanzado con un plan de retiros voluntarios para reducir la planta de 670 a 470 empleados (una baja del 30% de la dotación técnica calificada) mantiene en vilo a los trabajadores.
Los trabajadores operan bajo un esquema de suspensiones rotativas (trabajan 3 días a la semana) percibiendo solo el 80% de su salario en un contexto de alta inflación.
La brecha salarial con empresas como Embraer (Brasil) ha provocado que ingenieros con décadas de experiencia abandonen la fábrica, perdiendo un recurso humano clave y de difícil recuperación.
El Negocio Perdido: El "Pampa-MX" y el IA-100
Mientras la fábrica se achica existe una oportunidad concreta con México que la gestión actual ignora sin razón aparente, un "Joint Venture" con FEMIA.
La Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial propuso en septiembre de 2025 un esquema para fabricar 24 unidades del Pampa (denominación Pampa-MX) para la Fuerza Aérea Mexicana. Sobre este asunto, no hubo respuesta de ninguna índole por parte de FADEA. Este negocio podría representar para las arcas de FADEA la friolera suma de 300 millones de dólares y la posibilidad de asociarse en la producción y exportación del Pampa desde el País Azteca. Las discusiones estériles entre el Ministerio de Defensa y la Fuerza Aerea Argentina respecto a la propiedad de las células existentes de la aeronave anclan el negocio y sepultan cada vez mas la oportunidad única para FAdeA de sacar la cabeza de abajo del agua.
Otro punto es el entrenador primario IA-100 (cuyo prototipo voló con éxito en mayo de 2025), que es el complemento ideal para este mercado, pero la falta de certificación y financiamiento nacional para la serie lo mantiene en tierra.
La parálisis argentina está empujando a que México proponga trasladar la línea de producción completa a tierras aztecas. Esto implicaría que Argentina regale el know-how y la propiedad intelectual del Pampa solo para que el proyecto no muera, perdiendo el valor agregado de la mano de obra cordobesa.
Solo resta preguntarse: ¿A quién le conviene que FAdeA fracase en un negocio que cualquier empresa estaría deseosa de concretar y que le significaría reposicionarse frente a sus proveedores, clientes e incluso ante sus empleados? La respuesta a ello debe buscarse detrás de otra pregunta: ¿A quién o quiénes les conviene que FAdeA sea insolvente, insostenible e indefendible ante un proceso de privatización que permita, una vez más, venderla desguazada por precios irrisorios?
En un mundo donde todas las naciones están invirtiendo en aumentar sus capacidades defensivas, la argentina elige someterse y obedecer. La necesaria adquisición que recuperó la capacidad caza interceptora ha puesto una cortina de humo sobre la desinversión sostenida en Defensa, desperdiciando oportunidades histórica, que además son negocios claves para el sustento de las empresas estatales de la Defensa.
