"El que no salta es un inglés": origen y qué significa la histórica canción vs. Inglaterra

Esta canción es un clásico dentro de los hits que acompañan a las hinchadas argentinas y tiene un origen específico.

15 de julio, 2026 | 09.35

Cada vez que Argentina enfrenta a Inglaterra, hay un canto que inevitablemente vuelve a escucharse en las tribunas. "El que no salta es un inglés" forma parte del repertorio más conocido de los hinchas argentinos y trasciende el ámbito deportivo para convertirse en una expresión cargada de simbolismo histórico. Décadas después de su nacimiento, continúa vigente y suele reaparecer cada vez que ambas selecciones se cruzan en un torneo internacional.

Aunque para muchos jóvenes es simplemente una de las canciones más populares del folclore futbolero argentino, su origen está estrechamente vinculado a uno de los episodios más dolorosos de la historia del país. Con el paso del tiempo, el cántico fue adoptado por las hinchadas de distintos clubes y por la propia Selección, convirtiéndose en una tradición que combina memoria, identidad nacional y pasión por el fútbol.

Cómo nació "El que no salta es un inglés"

El origen del cántico se remonta a abril de 1982, durante la Guerra de Malvinas. En medio del conflicto bélico entre Argentina y el Reino Unido, miles de personas se concentraron en la Plaza de Mayo y en distintos puntos del país para expresar su apoyo a los soldados argentinos y su rechazo a Gran Bretaña. Fue en esas manifestaciones donde comenzó a escucharse la consigna "El que no salta es un inglés", acompañada por miles de personas que saltaban al unísono como forma de identificación colectiva. Según señala el Ministerio de Educación argentino, ese episodio marcó el nacimiento de una frase que con el tiempo se convertiría en un clásico de las canchas.

Una multitud se concentró por aquel entonces en Plaza de Mayo.

El conflicto dejó un saldo de 649 soldados argentinos fallecidos y una profunda huella en la memoria colectiva del país. Por esa razón, el cántico nunca fue entendido únicamente como una provocación futbolística, sino también como una manifestación que remite al recuerdo de la guerra y a la reivindicación argentina sobre las Islas Malvinas.

La popularización con el Mundial 1986 como factor clave

Su consolidación definitiva llegó cuatro años más tarde, durante el Mundial de México 1986. La victoria de Argentina sobre Inglaterra en uno de los partidos más recordados de la historia, marcado por "La Mano de Dios" y el "Gol del Siglo" de Diego Maradona, terminó de instalar la canción como parte inseparable del repertorio de la hinchada nacional. Desde entonces comenzó a repetirse en cada enfrentamiento entre ambos seleccionados y también en los estadios del fútbol argentino, incluso cuando Inglaterra no es el rival de turno.