A pocos días de la final del domingo en el MetLife Stadium, el debate futbolero ya está instalado de lleno en la previa del cruce entre Argentina y España. Y en ese contexto, Mariano Closs sumó una mirada profunda sobre el temperamento de la Albiceleste durante una de las transmisiones de ESPN, poniendo el foco en un rasgo que, según su análisis, puede resultar determinante en una final.
El conductor arrancó su intervención poniéndose en la piel del rival. Según Closs, en el vestuario español hay una combinación de respeto y cautela frente a la intensidad y la versatilidad que despliegan los futbolistas argentinos: "Deben estar diciendo que estos tíos van a ser jodidos, que nos van a moler a pierna fuerte, que nos van a jugar cuerpo a cuerpo, pero que también son capaces de pintarte la cara. Van a tener que decir eso los españoles".
La frase resume, en clave coloquial, el doble filo que representa Argentina para cualquier rival: una selección que combina la dureza física con la calidad para resolver el partido en una jugada individual. Esa dualidad, remarcó Closs, es justamente lo que más incomoda a los equipos que se preparan para enfrentarla.
La "fiereza" como diferencial
El periodista fue un paso más allá al comparar el carácter de ambos combinados. Para Closs, España tiene una identidad de juego clara y sostenida en el tiempo, algo que reconoció sin reparos. Sin embargo, marcó una diferencia de fondo en el temperamento de los planteles: "Jugar siempre con una forma y estar tan convencido también es tener personalidad, pero yo encuentro en los futbolistas de la Selección Argentina una fiereza que en la idiosincrasia del español...".
Con esa frase, el conductor dejó planteado que el plus argentino no pasa únicamente por lo futbolístico, sino por un componente de carácter que la Selección viene demostrando a lo largo de todo el certamen, especialmente en los partidos donde tuvo que sobreponerse a las adversidades.
"Saber sufrir", la bandera del equipo de Scaloni
El análisis de Closs se enmarca en un Mundial donde Argentina llegó a la final tras protagonizar más de una remontada. Ese recorrido reforzó puertas adentro del plantel el concepto de "saber sufrir", una consigna que circula desde hace tiempo entre los referentes del equipo y que resume la capacidad de sostenerse en los momentos complicados de un partido sin resignar la idea de ganar.
Esa combinación —fútbol asociado cuando el partido lo permite, y firmeza quirúrgica cuando el rival aprieta— es la que, según el análisis del periodista de ESPN, ya empieza a instalar respeto en el vestuario español pensando en la final del domingo.
