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La cita era a las 9:00hs en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Hacía tiempo que los invitados- dirigentes de organizaciones y gobernadores provinciales - esperaban la convocatoria. Con la prensa de testigo, creían que escucharían el ansiado sí a la baja de retenciones, pero no hubo correspondencia. El 14 de febrero quedó ausente de amores y por la tarde se escucharon reproches.

En concreto, el beneficio por decreto publicado este viernes en el Boletín Oficial, establece el cobro de aportes patronales a empleadores solo cuando el salario del empleado supere los $17.500, en tal caso se pagará la diferencia. Hasta ayer los empleadores tributaban por cada salario superior a $7.300. En Mendoza, la medida alcanza a 47.500 trabajadores (de 232.500 total nacional); implicaría un alivio de $1.300 millones anuales para las pymes.

Con la preocupante cosecha encima, Ángel Leotta, presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) habló con El Destape. Dijo que el anuncio "ayuda al sector de la producción pero es muy escaso como para solucionar la crisis”. Pidió acciones como la quita de retenciones a la exportación, la vuelta de los reintegros y negociaciones internacionales.

El vino, otra vez, tiene números en rojo. Finalizó el año anterior siendo una de las 8 producciones regionales en crisis. El 2018 posee el peor registro de consumo en la historia del país: 18,7 litros al año per cápita, lo que se traduce en una baja del 7,3%. Y las bodegas, por tercer año consecutivo, tuvieron una caída en la exportación de vino en volumen, fue del 2,7%.

El problema del consumo interno

La caída del salario real provoca una menor cantidad de bienes consumidos, lo que se evidencia en ciertos alimentos y bebidas. El vino no escapa de esta realidad. Tampoco de los gigantes internacionales que con sus marcas cerveceras compiten en el mercado (la venta creció casi 12% durante el año en supermercados y autoservicios, según datos de la consultora Scentia).

Viendo este panorama, hay quienes piden que el vino se adapte al consumidor aun con tamaños en lata. Piensan en campañas publicitarias que desmitifiquen la "ceremonia del vino" y abran el abanico hacia las "mezclas".

Para Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina, las bodegas (mas de 800 en el país) deben invertir para satisfacer a las sociedades urbanas. Y se necesita abandonar el dogma limitante de “saber para tomar”. “En Argentina el 50% mezcla el producto con hielo, soda o gaseosa. Hay que dar libertad al producto”, cerró Villanueva.

Sobreestock

El desfasaje entre la cantidad de vinos y los consumidores provoca la sobra de 330 millones de litros. Este sobreestock vínico presiona sobre los precios y perjudica a las pequeñas empresas. Por ello, productores mendocinos solicitan al gobierno provincial la ayuda financiera de 1.000 millones de pesos para sacar el excedente.

En resumen, los más desfavorecidos son los viñateros. El kilo de uva se pagó a $4,50 y $5,00 el año anterior. “Ofrecen menos que en 2018”, alertan desde la Asociación de Viñateros de Mendoza.

La cosecha 2019 peligra. A la espera, el sector vitivinícola sabe que baila con la más fea.

*Mayra Denis Jelvez es corresponsal de El Destape en Mendoza.

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