Trump dice que EEUU controlará el estrecho de Ormuz y recibirá una compensación por ello

El presidente de EE.UU. afirmó que sus fuerzas se convertirán en los "ángeles de la guarda" de la estratégica ruta comercial. Además, advirtió que tiene listos 1.000 misiles por si intentan asesinarlo, mientras Teherán denuncia una "guerra psicológica".

13 de julio, 2026 | 10.16

En medio de una escalada militar sin precedentes en Medio Oriente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que es muy probable que su país tome el control absoluto del estrecho de Ormuz y adelantó que exigirá una compensación económica internacional por administrar y patrullar esa vía marítima clave para el petróleo mundial.

"Vamos a quedarnos con el estrecho y probablemente lo gestionaremos. Nos convertiremos en los guardianes del estrecho. Quizá lo llamemos el 'ángel de la guarda' del estrecho. Y deberíamos recibir una compensación por ello", disparó el mandatario norteamericano durante una entrevista televisiva en el programa Fox & Friends de la cadena Fox News.

"Mil misiles están listos y preparados para atacar la República Islámica de Irán, y miles más se lanzarán inmediatamente si el Gobierno iraní cumple su amenaza de asesinar al actual presidente de Estados Unidos", había advertido Trump previamente a través de sus redes sociales. La ofensiva de Trump para apoderarse del corredor naval se cruza con una fuerte denuncia respecto a que los servicios de inteligencia detectaron planes específicos de Teherán para asesinarlo, en lo que los líderes iraníes plantearían como una venganza por el asesinato de su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido el pasado 28 de febrero durante una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel.

"Estoy en alguna lista. Vi que estoy en todas y cada una de sus listas. Es gente maligna y enferma, por lo que tenemos que acabar con ese cáncer", había manifestado el republicano días atrás ante sus socios de la OTAN. Ante este panorama, Trump subió la apuesta y avisó que el Pentágono tiene una batería de armamento pesado apuntando a territorio persa lista para dispararse de forma automática ante cualquier atentado contra su vida.

La respuesta de Irán: "Guerra psicológica"

Desde Teherán, la reacción no se hizo esperar. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, tildó las acusaciones de magnicidio como una burda "guerra psicológica" armada por Washington y Tel Aviv que "no va a engañar a nadie". El funcionario criticó con dureza a los gobiernos occidentales por "asesinar a líderes y ciudadanos iraníes y ahora hacerse las víctimas" frente a la opinión pública internacional.

El violento cruce discursivo termina de sepultar el frágil acuerdo de alto el fuego que ambas potencias habían alcanzado en abril y el posterior memorando de entendimiento firmado en junio. Con el Estrecho de Ormuz bajo la amenaza latente de una ocupación militar estadounidense y las alertas de bombardeos masivos activadas, la región ingresa en su etapa de mayor incertidumbre de los últimos años.

 

Con información de EuropaPress y Reuters.