El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) confirmó la muerte del líder de su brazo militar, Mohammed Odeh, como consecuencia de un bombardeo israelí perpetrado contra la ciudad de Gaza. El asesinato de Odeh, también conocido por su nombre de guerra 'Abú Amr', sacude la estructura de la organización palestina debido a que había asumido la comandancia hacía apenas una semana, luego de que su antecesor, Ezeldín Hadad, corriera la misma suerte en otro ataque aéreo.
A través de un comunicado difundido por el diario palestino Filastin, el grupo islamista señaló que su jefe militar "ascendió a las principales filas de la yihad y el sacrificio" tras una trayectoria de más de tres décadas de militancia, y afirmó que su pérdida deja detrás de sí "una nueva página de orgullo y dignidad con su sangre". La cúpula de Hamas convocó a la población civil a participar masivamente de las honras fúnebres de Odeh y de varios miembros de su familia que fallecieron junto a él en el refugio bombardeado, al tiempo que ratificó que este golpe no detendrá sus operaciones bélicas, sino que "afirma la continuación del camino de resistencia".
Para la dirigencia de Hamas, el perfil de 'Abú Amr' representaba una pieza clave en el entramado operativo de las milicias. En sus mensajes de homenaje, destacaron sus capacidades en la "construcción, preparación, planificación y creatividad a todos los niveles", recordando que era un objetivo prioritario buscado por las fuerzas de seguridad israelíes desde hacía muchos años. La organización remarcó que la muerte del líder y sus familiares se convertirá en el combustible que impulse la lucha de su pueblo y advirtió que el aumento de los asesinatos selectivos, el asedio y la hambruna perpetrados por lo que denominaron el "Gobierno de ocupación fascista" en la Franja de Gaza no logrará doblegar la voluntad de las milicias.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el Shin Bet —el servicio de inteligencia interior y contraterrorismo israelí— emitieron un comunicado conjunto en el que celebraron la "eliminación" del jefe miliciano. Según la versión oficial de los servicios de inteligencia, el ataque coordinado impactó contra una serie de edificaciones ubicadas en el centro neurálgico de la ciudad de Gaza, instalaciones que, de acuerdo a sus investigaciones de campo, servían como búnker y refugio para el comandante palestino.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, utilizó sus redes sociales para ratificar la línea dura de su administración y lanzar una dura advertencia contra los cuadros restantes de la organización. El funcionario celebró la "brillante ejecución" llevada adelante por las FDI y el Shin Bet, y manifestó con crudeza que Odeh "se reunirá con sus cómplices en la profundidad del infierno".
Katz aprovechó la oportunidad para recordar que este es el cuarto comandante del brazo militar de Hamas que el ejército israelí logra abatir desde el estallido de las hostilidades el 7 de octubre de 2023. El ministro subrayó que Israel "prometió eliminar a todos los que encabezaron la masacre" de aquella fecha y lanzó una amenaza directa hacia los cuadros sobrevivientes: "Lo haremos. Todos están marcados para la muerte, allá donde estén". En la lista de bajas previas que ostenta el gobierno israelí figuran el histórico líder Yahya Sinwar (abatido en octubre de 2024), su hermano Mohamed Sinwar (muerto en mayo de 2025) y el mencionado Ezeldín Hadad, quien cayó la semana pasada.
Un alto el fuego que solo existe en los papeles
El bombardeo que terminó con la vida de Odeh y su familia se produce en un contexto de extrema fragilidad política, dado que formalmente rige un acuerdo de alto el fuego en la región desde el 10 de octubre de 2025. Sin embargo, las estadísticas reflejan que la tregua no logró detener el goteo constante de víctimas ni los choques armados.
De acuerdo con el último reporte emitido por el Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por las autoridades locales, desde la entrada en vigencia de ese pacto de cese de hostilidades hace poco más de siete meses, al menos 906 personas perdieron la vida y otras 2.747 resultaron heridas en el territorio como consecuencia de las incursiones y ataques del ejército israelí.
Estas cifras se suman al balance global de la guerra iniciada en 2023, que ya superó la barrera de los 72.800 palestinos muertos y más de 172.800 heridos en el enclave, un panorama habitacional y humanitario devastador que mantiene en alerta a la comunidad internacional ante la posibilidad inminente de que el conflicto recupere su máxima intensidad.
Con información de EuropaPress.
