La economía de la zona del euro podría estar encaminándose hacia el escenario adverso del Banco Central Europeo, pero los responsables de política monetaria deben mantener la paciencia y no precipitarse a la hora de modificar los tipos de interés para frenar la inflación, dijo Alexander Demarco, miembro del Consejo de Gobierno del BCE.
El BCE esbozó el mes pasado tres escenarios para la inflación y el crecimiento, y los responsables del banco debaten ahora si subir los tipos de interés para evitar que un repunte de la inflación impulsado por la energía desencadene una espiral de precios que se refuerza a sí misma.
"Mi impresión es que, en este momento, podríamos estar virando hacia el escenario adverso", dijo Demarco, gobernador del Banco Central de Malta, a Reuters al margen de la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional.
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"Si el escenario adverso se materializara, entonces dos subidas de tipos anticipadas por el mercado serían una expectativa razonable", añadió.
Sin embargo, Demarco restó importancia a la urgencia de cualquier medida, ya que las expectativas de inflación a largo plazo siguen ancladas, la credibilidad del BCE en la lucha contra la inflación es alta y el banco entró en esta crisis desde una posición de fortaleza, dado que los tipos se encuentran en un entorno neutral y el crecimiento de los precios evoluciona en línea con el objetivo.
"Hasta ahora, las expectativas de inflación están bastante bien ancladas", dijo Demarco. "Tenemos que ser pacientes, no precipitar ninguna decisión y ver qué nos dicen los datos".
Los mercados financieros ven un 20% de probabilidades de una subida de tipos en la reunión del BCE del 30 de abril, pero ya tienen totalmente descontada una subida en junio y también se prevé una segunda subida para septiembre u octubre.
Los dirigentes monetarios que han hablado con Reuters, tanto de forma oficial como extraoficial, han restado importancia a la posibilidad de una subida este mes, argumentando que, aunque el crecimiento de los precios corriera el riesgo de consolidarse, no hay pruebas fehacientes de que esto esté ocurriendo.
Demarco señaló que la propia encuesta del BCE a ejecutivos empresariales, prevista para la reunión del 30 de abril, será crucial, debido a que podría ofrecer una señal sobre las expectativas de subida de precios.
"Si las expectativas se mantienen bien ancladas, el conflicto resulta ser temporal y las señales de las empresas no apuntan a un gran ajuste en los precios de venta, entonces hay motivos para pasar por alto este episodio", dijo.
"Por supuesto, hay límites a lo que las empresas pueden absorber", añadió Demarco. "Necesitan obtener beneficios. Por eso creo que las señales de las empresas serán cruciales".
Con información de Reuters
