En medio de la tormenta política provocada por el mayor desborde migratorio registrado en la frontera sur de Europa, el Gobierno de España admitió que no contaba con ningún informe de inteligencia que alertara sobre una crisis de la magnitud sufrida en Ceuta cuando unas 50.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos en apenas 24 horas.
La ministra Portavoz del Gobierno, Elma Saiz, reconoció en declaraciones televisivas que de ninguna manera se preveía un acontecimiento tan inédito y descartó señalar responsabilidades en los servicios de inteligencia civiles y militares. Las afirmaciones de Saiz buscan responder directamente a las acusaciones formuladas por el opositor Partido Popular (PP), que denunció "negligencia" y acusó a la administración central de haber ignorado los avisos previos emitidos por las autoridades locales de la ciudad autónoma, donde estiman que las entradas ascendieron a 60.000 personas.
Frente a los cuestionamientos internos y las medidas unilaterales tomadas por socios europeos como Italia, que congeló el acuerdo Schengen con España, desde el Palacio de la Moncloa prefirieron respaldarse en la carta enviada este mismo lunes por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presidente Pedro Sánchez. La portavoz subrayó que la jefa del Ejecutivo comunitario elogió la gestión "eficaz" y la respuesta "inédita" dada por Madrid en la ejecución de los retornos a territorio marroquí, que ya superan los 48.300 devueltos, destacando que España actuó con firmeza y sin incrementar la pérdida de vidas humanas, tras confirmarse al menos 57 ahogados en las costas.
No obstante, la misiva de Von der Leyen también dejó entrever la preocupación existente en Bruselas al advertir que la Unión Europea debe redoblar los esfuerzos en sus fronteras exteriores y aplicar un esquema de vigilancia "rigurosa". Este mensaje se alinea con la postura expresada durante la jornada por el Gobierno alemán, que calificó de "inestable" la situación migratoria en la región y exigió acelerar controles conjuntos para evitar que el desborde en el enclave africano ponga en riesgo la seguridad del continente.
Con información de EuropaPress.
