Flávio Bolsonaro votó este domingo en balotaje de las elecciones presidenciales de Brasil en la Escuela Municipal Barão Homem de Mello, en Río de Janeiro, donde llegó acompañado de su esposa, Fernanda Bolsonaro. El senador del Partido Liberal (PL) emitió su sufragio a las 8:22 y afirmó que llegó “el momento del cambio real” para su país.
“Llegó la hora del cambio, Brasil no aguanta más, la vida de todos empeoró. La esperanza se convirtió en miedo: miedo de caminar por la calle de noche, miedo a la nevera vacía, a no pagar las cuentas. Tenemos todas las condiciones para formar un gran equipo. Pido que, llueva o haga sol, salgan de casa para votar”, declaró ante la prensa tras emitir su sufragio.
El ganador de la primera vuelta es el gran favorito ya que nunca desde la redemocratización y las elecciones de 1989 el vencedor de la primera ronda perdió el balotaje. La última encuesta de Datafolha le dio este sábado a las 18.30 la victoria 51% a 49 a Bolsonaro hijo, pero dentro del margen de error, es decir, empate técnico.
El senador también estuvo acompañado por el gobernador electo de Río de Janeiro, Douglas Ruas. Al marcharse, señaló que sus propuestas "demuestran" que tiene "todas las condiciones para conformar un gran equipo que reorganice Brasil".
Y agregó: “Estoy muy contento con la campaña en esta segunda vuelta. Llevamos alegría a las calles, fue una campaña ligera, una campaña limpia, con felicidad en los rostros de quienes estuvieron con nosotros en las calles aquí en Río de Janeiro, con Douglas [Ruas]”, dijo.
Flávio también instó a los votantes a no faltar a las urnas. "Llueva o truene, salgamos de casa a votar, porque Brasil cambiará y ganará". Parte de los 33 millones de personas (el 21% del electorado) que se abstuvieron de votar en la primera vuelta definirán este domingo al próximo presidente.
En caso de victoria, convertirá a su padre, el mito de la derecha, en su consejero. Y tal vez a su hermano Eduardo, condenado y con pedido de captura en Brasil, en canciller o embajador en Washington. Eduardo es el nexo ideológico de la extrema derecha tropical con sus grandes líderes estratégicos, Steve Bannon, el secretario de Estado Marco Rubio y Donald Trump. Jair tendrá el indulto. “El me pondrá la banda presidencial”, avisó Flávio.
Votó Lula y agradeció el apoyo: "Nunca había visto nada igual"
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva votó este domingo por la mañana en São Bernardo do Campo, São Paulo. El candidato del PT llegó a las 9:40 a su centro de votación acompañado por la primera dama Janja, el vicepresidente Geraldo Alckmin (PSB), los exministros Fernando Haddad (PT), Simone Tebet (PSB) y Marina Silva (Rede), así como el ministro de Salud, Alexandre Padilha.
"Tengo 80 años y llevo 50 años involucrado en la política. Participé en la campaña de 1989; he participado en todas las campañas presidenciales. Sinceramente, nunca había visto nada igual", declaró antes de dirigirse al centro de votación.
El mandatario agradeció la magnitud de las manifestaciones de apoyo en estados como Bahía, Pernambuco, Maranhão, Pará y Minas Gerais y destacó el evento realizado en la Avenida Paulista, en São Paulo, el último sábado: "Creo que la Avenida Paulista nunca había visto a tanta gente participando en un evento público".
En el marco del cierre de campaña, volvió a mostrar una remera con la leyenda "las Malvinas son Argentinas".La imagen se difundió en la publicación del ex capitán de la selección Argentina Juan Pablo Sorín en Instagram, en la que incluyó el video de un acto de campaña de Lula. Allí se ve se ve al líder del PT con una remera que presentaba la leyenda "Las Malvinas son argentinas", que replica el mensaje de la Selección tras el partido de semifinales contra Inglaterra en el Mundial de Estados Unidos.
Este respaldo a la reivindicación de la soberanía de Argentina sobre el territorio usurpado por Gran Bretaña, diferenció al presidente de Brasil de su par vecino, Javier Milei, que definió a la bandera de los jugadores de Argentina como "patrioterismo barato".
En el último debate presidencial, los dos aspirantes a la presidencia cerraron el primer bloque con chicanas, críticas y preguntas sobre políticas públicas. Lula incluso comparó al programa de gobierno de Flávio con el de Milei, al asegurar que “el tijerazo” que propone “es igual a la motosierra” del mandatario argentino.
