Las autoridades estadounidenses están tratando de demostrar que los brotes de sarampión que se están produciendo en Carolina del Sur y otros estados no están relacionados con el importante brote del año pasado en Texas, mientras el país intenta mantener su estatus de haber eliminado la enfermedad tras registrar el mayor número de infecciones confirmadas en tres décadas.
Para ser considerado libre de sarampión por la Organización Mundial de la Salud, un país debe carecer de casos de transmisión local de la misma cepa durante 12 meses o más.
Los científicos que estudian la cuestión afirman que la evaluación de la eliminación puede no ser férrea, ya que es difícil tener la certeza de que se hayan notificado todos los casos potencialmente relacionados con el brote de Texas.
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Un gran brote de sarampión en Texas se inició en enero de 2025 y se extendió a varios estados, seguido de grandes brotes a lo largo de la frontera entre Arizona y Utah y en Carolina del Sur que siguen causando infecciones.
En noviembre, la Organización Panamericana de la Salud -parte de la OMS- determinó que Canadá perdió su estatus de eliminación del sarampión después de casi tres décadas debido a su incapacidad para frenar un brote de un año de duración de esta enfermedad prevenible mediante vacunación.
La OPS evaluará este año los datos sobre el sarampión en Estados Unidos, que incluyen 2.065 casos confirmados, para ver si puede mantener el estatus de eliminación del sarampión que tiene desde 2000.
Antiguos funcionarios de salud pública estadounidenses han descrito el estado de eliminación del sarampión como un indicador clave de la salud de una nación.
(Editado en español por Carlos Serrano)
