Las elecciones en Colombia se celebran hoy para elegir al presidente que sucederá a Gustavo Petro en el período 2026-2030. La principal puja es entre tres candidatos: Iván Cepeda, quien tiene el apoyo del actual presidente, y los derechistas Paloma Valencia (Centro Democrático-Gran Coalición por Colombia) y Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria).
Entre los sondeos previos al domingo, Cepeda encabeza los sondeos con una intención de voto entre el 37,1% y el 44,6%. Le sigue De la Espriella entre el 27,5% y el 36,3% y el tercer lugar lo ocupa Valencia entre 12,6% y el 13,9%. De confirmarse estas tendencias y ninguno obtiene el 50 por ciento+1 de los votos, los dos primeros, Cepeda y De la Espriella, irían a la segunda vuelta,que se disputaría el 21 de junio.
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Hijo de miembros del Partido Comunista colombiano, Cepeda, de 63 años, lleva toda su vida instalado en la izquierda. Su padre fue asesinado en 1994, cuando ocupaba una banca en el Senado, por fuerzas paramilitares. Desde el Senado se ha convertido en una de las voces más destacadas de la izquierda colombiana y es conocido por su rol en las negociaciones de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
También se convirtió en una de las más prominentes voces opositoras a Álvaro Uribe, destacando su implicación en el juicio al expresidente por manipular a testigos encarcelados para que declararan a su favor tras ser acusado por el propio Cepeda de vínculos con paramilitares.
Por otro lado, en segundo lugar empezó a aparecer Abelardo de la Espriella un hombre que se muestra como "outsider", pero en realidad no lo es tanto. Está alineado ideológicamente con el ala más dura del Partido Republicano y el movimiento global de ultraderecha. De la Espriella ha adoptado discursos, estéticas y narrativas muy similares al "Trumpismo" (ejes de "mano de hierro", apelaciones espirituales y retórica anticomunista severa). En materia de seguridad, apuesta con un discurso de lucha contra la corrupción y de mano dura. Una de sus propuestas es la creación de 10 megaprisiones, siguiendo la estela de Nayib Bukele en El Salvador, de quien se declara admirador.
En tanto, la senadora Paloma Valencia, de 48 años, nieta de un expresidente de Colombia, es la candidata del Centro Democrático, el partido de expresidente Uribe. En la consulta conservadora del mes pasado sorprendió al movilizar más de tres millones de votos. Valencia se define a sí misma como “100% uribista”, y en su trayectoria política ha sido una de las voces más críticas tanto del Acuerdo de Paz con las FARC alcanzado en 2016 bajo el mandato del expresidente Juan Manuel Santos (2010-2018), como de la estrategia de Paz Total de Gustavo Petro.
