El esmoquin de Donald Trump aún parecía recién planchado cuando subió al estrado de la Casa Blanca el sábado por la noche, apenas una hora después del último aparente ataque contra su vida.
"Cuando tienes impacto, van a por ti", dijo el presidente de EEUU a algunos de los periodistas más influyentes de Washington.
Muchos aún vestían sus trajes de gala tras un celebrado evento anual, la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que terminó abruptamente después de que un hombre, con varias armas, pasara corriendo junto a los guardias de seguridad fuera del salón.
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"Cuando no se tiene impacto", añadió Trump, "te dejan en paz".
Las declaraciones de Trump, tras un incidente que provocó que muchas de las 2.600 personas presentes se tiraran al suelo mientras el Servicio Secreto se apresuraba a alejar al presidente y a otros dignatarios, pusieron de relieve su instinto de tejer narrativas en las que él es el héroe imperturbable —una fuerza imparable, un superviviente— y de no desaprovechar cualquier oportunidad para promocionar sus prioridades.
En esta ocasión, habló de un nuevo y controvertido salón de la Casa Blanca que, según insistió, sería más seguro que el Washington Hilton, donde el entonces presidente Ronald Reagan recibió un disparo durante un intento de asesinato en 1981.
El fiscal general en funciones, Todd Blanche, publicó el domingo en redes sociales que el Departamento de Justicia solicitaría a un juez que desestimara un caso pendiente que ha paralizado la construcción del salón. Tim Sheehy, senador republicano por Montana, y Randy Fine, representante republicano por Florida, escribieron que tenían previsto presentar una ley en los próximos días para conceder a Trump permiso para construir las instalaciones, replicando el propio mensaje político de Trump.
"Necesitamos el salón. Por eso el Servicio Secreto y el ejército lo están exigiendo", dijo Trump el sábado por la noche, sin aportar pruebas de que los responsables de seguridad presidencial hayan formulado tales exigencias.
"DEL PELIGRO AL ACTIVO POLÍTICO"
Trump, que tiene los índices de aprobación más bajos de su mandato tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, impopular entre los estadounidenses, sabe aprovechar las oportunidades que presentan estos momentos.
Un hombre armado con un rifle de alta potencia hirió a Trump, dejándole la oreja ensangrentada, en un mitin de campaña en Butler, Pensilvania, en julio de 2024. Su característica resistencia, con gritos de "¡Lucha! ¡Lucha! ¡Lucha!" mientras los agentes se lo llevaban y él levantaba el puño en señal de triunfo, proporcionó imágenes icónicas que contribuyeron a impulsar su campaña para regresar a la Casa Blanca para un segundo mandato.
En septiembre de 2024 hubo un segundo intento de atacar a Trump, cuando un hombre armado con un rifle se apostó frente a un campo de golf de Trump en Florida antes de que los agentes le dispararan y lo detuvieran.
"Nadie sabe convertir el peligro en un activo político mejor que este presidente", dijo a Reuters un alto cargo de la Casa Blanca, que habló bajo condición de anonimato para comentar el estado de ánimo de Trump.
En la cena del sábado, Trump se había preparado para criticar a los periodistas durante su discurso, según dijo posteriormente. El presidente, que a menudo tilda a la prensa de propagadora de "noticias falsas" y "enemiga del pueblo", estaba listo para enfrentarse a ellos en persona, mientras asistía a una cena, conocida en Washington como el "baile de los empollones", por primera vez como presidente.
"Estaba listo para darles una buena", dijo a los periodistas en la rueda de prensa de la Casa Blanca.
Ese plan se vio interrumpido por un hombre de California que, según las autoridades, cruzó el país en tren, se registró en el Hilton antes de la cena y luego intentó atravesar la seguridad y dirigirse al salón de baile, armado con una escopeta, una pistola y cuchillos. Las autoridades intercambiaron disparos con él antes de derribarlo al suelo. Según medios de comunicación, distribuyó un "manifiesto" en el que dejaba claro su deseo de atacar a Trump y a otros dirigentes del Gobierno.
Con información de Reuters
