Un grupo de hombres no identificados atacó el domingo una localidad del área administrativa de Ruweng, en Sudán del Sur, y mató a 122 personas, entre ellas 82 civiles, según informó el lunes el ministro de Información de la zona.
El país ha sido testigo de un aumento de la violencia en los últimos meses, en un momento en que las luchas políticas internas amenazan el frágil acuerdo de paz de 2018.
El último ataque tuvo lugar en Abiemnhom, en Ruweng, cuando jóvenes del condado de Mayom, en el vecino estado de Unity, irrumpieron en la localidad y combatieron durante más de tres horas, según informó el ministro de Información, James Monyliak Mijok.
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"Lamento informarles de que entre los fallecidos se encuentran el comisionado del condado y el director ejecutivo", dijo, y añadió que 82 de los fallecidos eran niños, mujeres y ancianos.
"Hemos conseguido enterrarlos esta mañana. (...) Cincuenta personas han sufrido heridas graves y leves."
La violencia pone de relieve la preocupación, incluso por parte de las Naciones Unidas, por la creciente inestabilidad desde la detención del exvicepresidente Riek Machar hace un año.
El presidente, Salva Kiir, firmó un acuerdo de paz con Machar en 2018 para poner fin a cinco años de guerra civil que dejaron un saldo estimado de 400.000 muertos.
Sin embargo, la aplicación del acuerdo ha sido lenta y las fuerzas opuestas se han enfrentado con frecuencia por desacuerdos sobre cómo compartir el poder.
(Redacción de George Obulutsa; editado por Ammu Kannampilly y Nivedita Bhattacharjee; edición en español de Jorge Ollero Castela)
