El Tribunal Superior de Justicia de La Rioja impulsa una nueva etapa en las políticas de abordaje de la violencia de género mediante la aplicación del Protocolo Provincial de Intervención, una herramienta contemplada en la Ley N.º 10.800 que apunta a fortalecer la articulación entre organismos estatales y optimizar la protección de las víctimas.
La vocal del máximo tribunal provincial, Gabriela Asís, explicó que uno de los principales desafíos consiste en lograr que las personas conozcan de manera clara los mecanismos de asistencia y resguardo disponibles. En ese sentido, consideró fundamental reemplazar los tecnicismos jurídicos por un lenguaje más accesible que facilite el acceso a la información.
La magistrada sostuvo que el nuevo esquema busca superar situaciones en las que distintas áreas del Estado actúan de manera aislada, lo que dificulta una intervención rápida y eficiente ante hechos de violencia.
Una respuesta coordinada para evitar fallas institucionales
Según indicó, uno de los objetivos centrales del protocolo es garantizar que fiscalías, fuerzas de seguridad y organismos de asistencia compartan información de forma oportuna, y así evitar demoras que puedan poner en riesgo a las víctimas. "Es imperativo abandonar los tecnicismos jurídicos y adoptar un lenguaje llano", remarcó Asís al referirse a la necesidad de acercar las herramientas de protección a la ciudadanía.
La funcionaria judicial explicó además que la normativa establece procedimientos comunes y pautas estandarizadas para todos los organismos involucrados, con el propósito de mejorar la coordinación institucional y fortalecer la capacidad de respuesta del Estado.
Evitar la revictimización y proteger la confidencialidad
Otro de los ejes centrales de la iniciativa es la protección integral de quienes atraviesan situaciones de violencia de género. El protocolo incorpora criterios destinados a preservar la confidencialidad de la información y evitar que las víctimas deban repetir reiteradamente sus testimonios ante distintos organismos, una práctica que puede profundizar el daño emocional.
Desde el Tribunal Superior de Justicia señalaron que la herramienta busca construir una intervención más humana, eficiente y respetuosa de los derechos de las personas afectadas. Durante su análisis, Asís advirtió que los casos de violencia de género representan una problemática de gran preocupación social.
Además, sostuvo que los índices registrados en los últimos años evidencian la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y protección. En ese contexto, consideró que el protocolo constituye una hoja de ruta común para todas las instituciones que intervienen en estas situaciones, lo que permite actuar de manera más coordinada y efectiva.
Vinculación con el sistema acusatorio
La vocal también vinculó esta transformación institucional con la próxima implementación del sistema acusatorio en la provincia. Según explicó, el nuevo modelo procesal permitirá una intervención más temprana y dinámica por parte de los organismos judiciales, lo que favorece la adopción de medidas preventivas antes de que los hechos de violencia alcancen niveles críticos.
De esta manera, la Justicia riojana busca consolidar una estrategia integral que combine prevención, protección y coordinación interinstitucional para brindar respuestas más rápidas y eficaces frente a una problemática que demanda la atención permanente del Estado.
