Por Alex Lefkowitz y Kate Abnett
BRUSELAS, 9 jul (Reuters) - Las empresas e inversores han advertido de que la prohibición de la financiación de la Unión Europea para los inversores fabricados en China —un componente fundamental de la energía limpia— podría ralentizar o incluso detener la puesta en marcha de proyectos solares y eólicos en los países europeos más pobres que dependen de fondos públicos.
La UE aspira a ser más autosuficiente en sectores estratégicos, pero, en la actualidad, sigue dependiendo en gran medida de las cadenas de suministro chinas para acceder a tecnologías cruciales para la transición ecológica del bloque.
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En mayo, la Comisión Europea bloqueó la financiación de la UE para los inversores —una pieza esencial en los sistemas solares, eólicos y de almacenamiento en baterías— procedentes de los denominados países de "alto riesgo", entre ellos China, por motivos de seguridad.
China suministra alrededor del 70% de los inversores de Europa.
LA PROHIBICIÓN DE LA UE AUMENTA LOS COSTOS DE LOS PROYECTOS Y CONGELA LAS DECISIONES DE FINANCIACIÓN
En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con fecha del 7 de julio y a la que ha tenido acceso Reuters, 36 empresas e inversores advirtieron de que restringir los inversores chinos perturbaría la expansión de la energía solar y eólica en los países de Europa central y del este.
Esos países ya van a la zaga de los países más ricos de Europa occidental en sus esfuerzos por abandonar los combustibles fósiles.
"Se corre el riesgo de ralentizar —y, en algunos mercados, detener— la transición energética en toda la región", escribieron los actores del sector.
Advertían de que la oferta de fabricación europea aún no es suficiente para sustituir a los componentes chinos, lo que provocaría un aumento de los costos y retrasos en los proyectos, mientras que la falta de claridad sobre cómo aplicará la UE la prohibición estaba "congelando las decisiones de financiación en toda la región".
La consultora Wood Mackenzie estima que, entre 2026 y 2030, las restricciones de la UE obligarán a alrededor del 14% de los proyectos solares europeos y al 12% de las instalaciones de almacenamiento de energía —que probablemente habrían utilizado inversores chinos— a buscar proveedores alternativos. Rumanía, República Checa y Grecia se encuentran entre los mercados más afectados.
En lugar de limitar el suministro chino, las empresas solicitaron a la UE que impusiera normas que restringieran el acceso de las empresas extranjeras a sus inversores una vez instalados en la red europea. Por lo general, el fabricante puede acceder de forma remota a los inversores, por ejemplo, para actualizar el software.
Algunos responsables de la UE han señalado que es poco probable que este enfoque constituya un cortafuegos lo suficientemente sólido contra posibles interferencias.
Con información de Reuters
