El rey Carlos y la reina Camila de Reino Unido asistieron el domingo al tradicional servicio de Pascua en el castillo de Windsor, acompañados por su hijo mayor y heredero al trono, el príncipe Guillermo, su esposa Catalina y sus tres hijos, en la capilla de San Jorge.
El oficio de maitines de Pascua es una cita importante en el calendario del rey, que es el gobernador supremo de la Iglesia de Inglaterra.
El decano de Windsor, Christopher Cocksworth, saludó a Carlos y Camila, que lucía un sombrero y un abrigo rojos, a su llegada al oficio de maitines de Pascua, al que también asistieron el príncipe Eduardo y Ana, la princesa real, y otros miembros de la realeza.
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Carlos y Camila, a quien le entregaron un ramillete de flores, desearon "Feliz Pascua" a los asistentes una vez finalizado el oficio.
El hermano menor del monarca, Andrew Mountbatten-Windsor, que fue detenido en febrero por la policía como sospechoso de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, estuvo ausente tras haber asistido a la celebración de Pascua del año pasado acompañado de su exesposa Sarah Ferguson.
Sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, tampoco asistieron el domingo. La decisión de no acudir al oficio del domingo fue elección de las princesas, no de Carlos, según informó la semana pasada una fuente de la Casa Real.
El rey Carlos, que este año no pronunció ningún mensaje de Pascua, fue instado el sábado por la familia de Virginia Giuffre, acusadora de Jeffrey Epstein, a reunirse con las supervivientes durante su visita de Estado a Estados Unidos a finales de este mes. Afirmaron que el viaje coincidía con el aniversario de su muerte.
Giuffre había acusado al difunto financiero estadounidense Epstein de haberla traficado a Mountbatten-Windsor cuando tenía 17 años.
El expríncipe, que ha negado las acusaciones y ha afirmado no recordar haber conocido a Giuffre, llegó a un acuerdo extrajudicial con ella en 2022 sin admitir ninguna culpa.
Por otra parte, Sarah Mullally, arzobispa de Canterbury y primera mujer al frente de la Iglesia de Inglaterra, pronunció el domingo su primer sermón de Pascua en la catedral de Canterbury.
Con información de Reuters
