Estados Unidos impulsa lazos con Perú, que se prepara para unas elecciones inciertas

10 de abril, 2026 | 10.32

Mientras Perú ​se prepara para unas elecciones presidenciales de resultado incierto, Washington da el impulso más fuerte en años para reforzar su influencia en uno de los mayores productores mundiales de cobre, que se ha convertido en socio clave para China, según líderes empresariales y funcionarios de alto rango.

La iniciativa, liderada por el recién ‌nombrado embajador estadounidense Bernie Navarro, marca un cambio tras una década ‌en la que China superó a Estados Unidos como socio comercial dominante de Perú, especialmente en minería e infraestructura.

Las elecciones del domingo, con 35 candidatos que compiten por la presidencia sin un claro favorito, podrían ofrecer a Washington una nueva oportunidad para reconstruir lazos mientras busca salvaguardar el acceso a minerales críticos y contrarrestar la creciente influencia china en Sudamérica.

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"La relación con Estados Unidos se está afianzando mucho", afirmó el presidente del gremio empresarial Sociedad Nacional de Industria de Perú, Felipe James, quien se reunió con Navarro a fines de febrero, cuando acordaron impulsar un grupo de trabajo con el fin de reforzar el comercio y la inversión.

En enero, la Casa Blanca designó a Perú como aliado principal no miembro de la OTAN, una medida que profundizaría la cooperación en materia de defensa y ampliaría el acceso a programas de comercio y seguridad. Poco después, el ​Departamento de Estado aprobó la venta de un ⁠paquete de equipamiento para modernizar una base naval cerca del puerto peruano del Callao.

Funcionarios peruanos se unieron en marzo al presidente estadounidense Donald Trump y a sus ‌aliados regionales más cercanos en Florida, para lanzar una nueva coalición contra los cárteles de la droga latinoamericanos. Además, la empresa estadounidense Lockheed ⁠Martin compite con empresas suecas y francesas para vender aviones de combate a Perú.

El acercamiento de Navarro ⁠a los actores peruanos reflejó el "compromiso de Trump de fortalecer la alianza entre Estados Unidos y Perú en prioridades compartidas, incluyendo el crecimiento económico y la cooperación en materia de seguridad", declaró un portavoz del Departamento de Estado.

PREOCUPACIONES DE SEGURIDAD

Perú es el tercer mayor productor de cobre del mundo y un importante proveedor de otros minerales críticos utilizados ⁠en semiconductores, sistemas de defensa y tecnologías renovables.

Su comercio con China alcanzó la cifra récord de 50.000 millones de dólares el año pasado, superando los ​aproximadamente 19.000 millones de dólares comercializados con Estados Unidos.

En lugar de apuntar en los volúmenes comerciales, Washington está priorizando en ‌la transparencia y fiabilidad de las firmas estadounidenses que operan en Perú, dijeron ejecutivos, ‌mientras que el embajador Navarro urge a los líderes en Lima a controlar los riesgos judiciales y abordar las preocupaciones sobre la seguridad pública en un ⁠momento que crece el crimen organizado.

La presidenta del poderoso gremio minero y energético de Perú (SNMPE), Julia Torreblanca, dijo que Navarro "está muy entusiasmado por colaborar con su país" y por escoger a Perú como destino de inversiones por sus grandes ventajas.

"Y definitivamente pide que exista seguridad jurídica, que se trabaje en dar a inversionistas seguridad ciudadana para tener la tranquilidad para invertir en Perú", acotó Torreblanca, que además es vicepresidenta de asuntos corporativos de la productora de cobre Cerro Verde, de Freeport-McMoRan.

El embajador estadounidense ha señalado a la volatilidad ​política de Perú como una ‌preocupación creciente para el entorno empresarial. El país ha tenido ocho presidentes desde 2018.

"Estados Unidos nunca se va a meter en la autodeterminación de los peruanos, pero hace falta estabilidad", declaró Navarro a mediados de marzo a la radioemisora local RPP.

La Embajada de Estados Unidos declinó una solicitud para entrevistar a Navarro.

Debido a que los presidentes de Perú suelen estar más preocupados por sobrevivir a los constantes intentos de destitución que por construir una estrategia geopolítica coherente, analistas dicen que el peso económico en la relación con China ha superado los lazos históricos con Estados Unidos.

"Existe una correlación entre esos últimos ⁠diez años de inestabilidad política y el aumento de las inversiones chinas en Perú", afirmó Martín Cassinelli del Atlantic Council.

CAMBIO DE POSICIONES

El renovado impulso de Washington se produce en un momento en que Perú se ha convertido también en una puerta de entrada para el comercio chino con Sudamérica, teniendo como vecino al gigante Brasil, gran productor mundial de soja y carnes.

El megapuerto de Chancay, construido por China al norte de Lima y operado por Cosco Shipping, ha reducido los tiempos de viaje marítimo a Asia y está comenzando a funcionar como centro de tránsito para mercancías como vehículos eléctricos con destino a los mercados regionales.

El puerto, inaugurado a finales de 2024, ha generado preocupación en Washington por el control extranjero de infraestructura estratégica.

La exjefa del Comando Sur de Estados Unidos, la general Laura Richardson, advirtió recientemente que el puerto de Chancay podría servir como puerta de entrada para las actividades militares y de inteligencia ‌chinas en Sudamérica.

Los esfuerzos de las autoridades peruanas por fortalecer la supervisión regulatoria en el terminal marítimo se vieron frustrados a principios de este año cuando un tribunal judicial falló a favor de la afirmación de Cosco de que Chancay es una inversión privada. La decisión está en apelación.

Será difícil deshacer los lazos de Perú con China.

Los desequilibrios comerciales se han acentuado en los últimos meses, y Perú ha vuelto a registrar un déficit comercial con Estados Unidos tras un breve superávit en 2024. Funcionarios en Lima intentan levantar los aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump, argumentando que violan un acuerdo bilateral de libre comercio vigente desde 2009.

"China no se irá", afirmó Margaret Myers, directora del Programa de Asia y ‌América Latina del Diálogo Interamericano. Señaló que los esfuerzos de Estados Unidos probablemente se centrarán en áreas que coinciden con los intereses de seguridad nacional, en lugar de intentar desplazar la importancia económica de China para Perú.

Esto dependerá de los resultados de la votación del domingo. Todos los candidatos tienen menos del 15% de intención de voto, lo que hace casi segura una ‌segunda ronda electoral prevista para el 7 de ⁠junio.

Keiko Fujimori, de tendencia derechista, educada en Estados Unidos y considerada una de las principales contendientes, se ha presentado como una socia más segura para Washington que sus rivales, a quienes ellas vincula con Pekín.

Por su parte, el candidato conservador Carlos Álvarez, un excomediante que ha crecido ​en las encuestas, ha equilibrado sus elogios al renovado compromiso de Estados Unidos en América Latina con un énfasis en el valor de la inversión china.

Álvarez, en una consulta de Reuters sobre la relaciones de Estados Unidos y Perú, dijo que si le preguntan "si quiero una hamburguesa gringa o quiero chifa (comida china), yo digo me quedo con mi pachamanca, con mi cuy chactado", unos platos típicos de la orgullosa y afamada comida peruana.

Con información de Reuters