Netanyahu y Trump, rumbo a una colisión por el acuerdo entre EEUU e Irán

15 de junio, 2026 | 13.58

Benjamin ​Netanyahu apostó por que su guerra junto a Donald Trump derrocaría a los gobernantes clericales de Irán y le reforzarían para las elecciones en su país, como artífice de una alianza entre Estados Unidos e Israel que redefiniría Oriente Medio.

En cambio, el primer ministro más veterano de ‌Israel se encuentra en rumbo de colisión con Trump, ya que ‌el presidente de Estados Unidos busca salirse de la guerra, con los objetivos de ambos sin cumplir y las operaciones militares israelíes atascadas en el Líbano.

Por ahora, los funcionarios israelíes se han mostrado cautos en público por el temor a enfadar a su aliado más importante, conocido por su susceptibilidad ante las críticas.

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Pero en conversaciones privadas, la frustración es evidente.

El acuerdo preliminar es "terrible para Israel", dijo un funcionario israelí de alto rango, que ofreció una valoración sincera bajo condición de anonimato. "Y no hay nadie en la cúpula israelí que lo vea de otra manera, desde el primer ministro hasta el jefe del Estado Mayor".

Washington dice que, durante los próximos 60 días, mientras el alto el fuego esté en vigor, negociará los términos completos que aborden las preocupaciones de Estados Unidos e Israel, ​especialmente en lo relativo al programa nuclear de ⁠Irán.

Pero funcionarios israelíes dijeron a Reuters que creían que era probable que el periodo de negociación previsto en el acuerdo se alargue, lo que impediría ‌a Israel emprender acciones militares mientras sus preocupaciones siguen sin resolverse.

Netanyahu y Trump se han enfrentado en repetidas ocasiones por la ⁠negativa de Israel a limitar su persecución de Hezbolá -que recibe el apoyo de Irán- en ⁠el Líbano, donde el cese de las hostilidades es una exigencia clave de Irán.

A principios de mes, Trump calificó a Netanyahu de "jodidamente loco" en una airada conversación telefónica y le ordenó que no atacara Beirut mientras Estados Unidos negociaba un acuerdo con Irán.

Netanyahu suspendió los ataques ese mismo día, pero bombardeó los suburbios ⁠del sur de Beirut una semana después, lo que provocó ataques con misiles iraníes contra Israel y una reprimenda pública de Trump a ​ambas partes.

Horas antes de que Estados Unidos e Irán anunciaran su acuerdo provisional, Israel volvió a atacar la ‌capital libanesa el domingo, tras el lanzamiento de cohetes contra Israel desde el ‌Líbano, un ataque que Trump calificó de "pequeño e insignificante".

Netanyahu, ante unas elecciones en el otoño boreal que se prevé que pierda, podría estar ⁠más dispuesto a desafiar a Trump, ya que se enfrenta a una opinión pública israelí que, según las encuestas, se ha vuelto escéptica respecto al compromiso del presidente estadounidense con la seguridad de Israel.

"Este es un momento de divergencia de intereses bastante marcado", dijo Dan Shapiro, exembajador de Estados Unidos en Israel durante el Gobierno del expresidente Barack Obama, que ahora forma parte del grupo de expertos del Atlantic Council.

"Intentará no oponerse abiertamente (al acuerdo), para no entrar en una pelea con ​Trump", dijo Shapiro. "Pero indicará ‌que Israel no está obligado por él y que Israel se reserva sus derechos".

ISRAEL NO ESTÁ OBLIGADO POR ACUERDO EEUU-IRÁN

Se espera que el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán se firme el viernes en Suiza. Si bien los términos exactos no se conocieron de inmediato, Pakistán, en su calidad de mediador, dijo que el pacto exigía un alto el fuego permanente en todos los frentes, incluido el Líbano.

El ministro de Defensa de Netanyahu, Israel Katz, dijo el lunes que las tropas permanecerían desplegadas "indefinidamente" en las zonas de contención que Israel ⁠ha ocupado en el Líbano, Siria y Gaza para eliminar lo que considera amenazas militantes.

"Si Irán ataca a Israel a raíz de los acontecimientos en el Líbano, lo atacaremos con todas nuestras fuerzas", dijo Katz.

El acuerdo provisional reabriría el estrecho de Ormuz, punto estratégico para el transporte de petróleo, dejando que el destino del programa nuclear de Teherán se resuelva durante un periodo de negociación de 60 días con vistas a un acuerdo definitivo.

No se cree que otras dos cuestiones que tanto Netanyahu como Trump habían declarado como justificaciones para la guerra en sus inicios —frenar el programa de misiles de Irán y poner fin a su apoyo a los grupos armados regionales— figuren en la agenda de las conversaciones.

Tres funcionarios israelíes dijeron que Israel considera muy probable que el pacto de 60 días se amplíe a 90 días, y que Estados Unidos ‌mantenga su despliegue de recursos militares en la región mientras negocia un acuerdo más amplio.

Otros dos funcionarios israelíes contaron que Israel se vio sorprendido la semana pasada cuando Trump anunció por primera vez que se estaba cerca de un acuerdo con Irán. Reconocieron que Israel ha tenido poco éxito a la hora de influir en las negociaciones.

Todos los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar públicamente.

NETANYAHU NO PUEDE VENDER EL ACUERDO, DICE ANALISTA

Netanyahu, que a menudo se enfrentó a Washington bajo los Gobierno de los demócratas Barack Obama y Joe Biden, se ha presentado durante mucho tiempo ante la opinión pública israelí como alguien especialmente ‌hábil a la hora de tratar con el republicano Trump.

Durante el primer mandato de Trump, Israel consiguió importantes cambios políticos de Washington, que trasladó su embajada a Jerusalén y respaldó los "Acuerdos de Abraham", que establecieron relaciones diplomáticas formales entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos y Baréin. En cuanto a Irán, Trump abandonó un acuerdo nuclear negociado bajo ‌el mandato de Obama que Israel llevaba ⁠tiempo criticando por considerarlo demasiado blando.

Durante las elecciones de 2019, Netanyahu exhibió enormes vallas publicitarias de campaña en Tel Aviv y Jerusalén en las que aparecía junto a Trump, sonriendo y dándose la mano.

Pero ahora, el pacto entre Estados Unidos e Irán socava ​el argumento de Netanyahu de que una relación estrecha con Trump le distingue de otros candidatos a primer ministro, dijo Jonathan Rynhold, politólogo de la Universidad Bar-Ilán, cerca de Tel Aviv.

"(Netanyahu) no podrá vender este acuerdo al público israelí", agregó Rynhold. "Lo mejor que puede esperar es que no logren llegar a un acuerdo y que la guerra se reanude en beneficio de Israel dentro de 60 días".

(Reportaje de Rami Ayyub, Maayan Lubell y Benjamin RaabEdición en español de Javier López de Lérida)