Fuentes de Pakistán, que actúa como mediador, dijeron que persisten los esfuerzos por salvar las diferencias entre Estados Unidos e Irán, pese a la ausencia de contactos diplomáticos presenciales tras la cancelación durante el fin de semana del viaje de los enviados del presidente Donald Trump.
Mientras, fuentes iraníes dijeron el lunes que la nueva propuesta de Teherán dejaría de lado el debate sobre el programa nuclear de Irán hasta que termine la guerra y se resuelvan las disputas sobre el transporte marítimo en el golfo Pérsico, lo que es poco probable que satisfaga a Washington, que sostiene que las cuestiones nucleares deben abordarse desde el principio.
Las esperanzas de reactivar los esfuerzos de paz se han desvanecido desde que el presidente de Estados Unidos canceló el sábado la visita de su enviado Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner a Islamabad, la capital pakistaní, donde el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, estuvo el fin de semana.
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Araqchi también visitó Omán durante el fin de semana y viajó a Rusia el lunes, donde se reunió con el presidente Vladimir Putin y recibió palabras de apoyo de su aliado.
EL PETRÓLEO VUELVE A SUBIR
Con las partes beligerantes aparentemente aún muy distanciadas en cuestiones como las ambiciones nucleares de Irán y el acceso al estrecho de Ormuz, los precios del petróleo reanudaron su marcha alcista al reabrir el mercado el lunes. El crudo Brent subía alrededor de un 3,5%, a 108,8 dólares el barril a las 1500 GMT.
"Si quieren hablar, pueden venir a vernos o llamarnos. Ya saben, hay un teléfono. Tenemos líneas seguras y de buena calidad", dijo Trump en el programa "The Sunday Briefing" de Fox News.
"Saben lo que tiene que incluir el acuerdo. Es muy sencillo: no pueden tener armas nucleares; de lo contrario, no hay razón para reunirse", agregó Trump.
Araqchi tenía una perspectiva diferente y dijo a periodistas en Rusia que Trump había solicitado negociaciones porque Estados Unidos no ha logrado ninguno de sus objetivos.
Fuentes iraníes de alto rango, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron a Reuters que la propuesta que Araqchi llevó a Islamabad durante el fin de semana preveía conversaciones por etapas, dejando de lado la cuestión nuclear al principio.
Un primer paso requeriría poner fin a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y ofrecer garantías de que Washington no pueda reanudarla. A continuación, los negociadores resolverían el bloqueo estadounidense y el destino del estrecho de Ormuz, que Irán pretende reabrir bajo su control.
Solo entonces las conversaciones abordarían otras cuestiones, incluida la larga disputa sobre el programa nuclear iraní, en la que Irán sigue buscando algún tipo de reconocimiento por parte de Estados Unidos de su derecho a enriquecer uranio para lo que, dice, son fines pacíficos.
En una señal de que no hay previstas reuniones presenciales a corto plazo, se reabrieron las calles de Islamabad, la capital de Pakistán, que habían permanecido cerradas durante una semana a la espera de unas conversaciones que nunca llegaron a celebrarse. El hotel de lujo que se había despejado para servir de sede volvía a aceptar reservas del público.
Las autoridades pakistaníes dijeron que las negociaciones seguían llevándose a cabo de forma remota, pero que no había planes de convocar una reunión presencial hasta que las partes estén lo suficientemente cerca de firmar un memorando.
TRÁFICO MARÍTIMO, ENTRAMPADO POR AMBAS PARTES
Si bien un alto el fuego ha suspendido los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán que comenzaron el 28 de febrero, no se ha alcanzado ningún acuerdo sobre las condiciones para poner fin a una guerra que ha causado miles de muertos, ha disparado los precios del petróleo, ha avivado la inflación y ha ensombrecido las perspectivas de crecimiento mundial.
Ambas partes podrían estar preparándose para una prueba de fuerza, para ver quién es capaz de soportar el impacto económico antes de hacer concesiones.
Irán ha bloqueado en gran medida todo el tráfico marítimo, salvo el suyo, a través del estrecho de Ormuz desde que comenzó la guerra. Este mes, Estados Unidos comenzó a bloquear los buques iraníes.
Seis petroleros cargados con petróleo iraní se han visto obligados a regresar a Irán por el bloqueo estadounidense en los últimos días, según datos de seguimiento de buques, lo que pone de relieve el impacto que la guerra está teniendo en el tráfico.
Antes de la guerra, entre 125 y 140 buques solían atravesar el estrecho a diario, pero solo siete lo han hecho en el último día, según datos de seguimiento de buques de Kpler y el análisis satelital de SynMax, y ninguno de ellos transportaba petróleo destinado al mercado mundial.
Con la caída de su índice de popularidad, Trump se enfrenta a presiones internas para poner fin a esta guerra impopular.
Los líderes iraníes, aunque debilitados militarmente, han encontrado una baza en su capacidad para detener el tráfico marítimo en el estrecho, por el que normalmente transita una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo.
Con información de Reuters
