El primer ministro de Hungría, Peter Magyar, dijo el lunes tras reunirse con el presidente Tamas Sulyok que, si el mandatario no dimite, el Gobierno iniciará procedimientos legales para destituirlo del cargo.
El partido de Magyar, el centroderechista Tisza, derrotó a Viktor Orban con una contundente victoria electoral en abril y prometió apartar a varias figuras nombradas por Orban para puestos públicos clave durante los últimos 16 años.
Magyar ha pedido a Sulyok —elegido a comienzos de 2024 por legisladores del partido Fidesz, de Orban— que deje el cargo, acusándolo de no representar la unidad nacional en asuntos importantes y de servir a los intereses de Orban y de su Gobierno. Sulyok se ha negado a dimitir.
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"He dicho al presidente que, si mantiene su postura y no dimite, informaré hoy a los legisladores de Tisza sobre nuestras propuestas legislativas e iniciaremos de inmediato los procedimientos necesarios", dijo Magyar.
Afirmó que el proceso legislativo llevaría alrededor de un mes e implicaría "retirar a todos los títeres" que participaron en el "desmantelamiento del Estado de derecho y la democracia".
El partido Fidesz acusó a Magyar de emitir un "ultimátum ilegal" y dijo que Sulyok estaba cumpliendo su mandato legal, que se extiende hasta 2029, y que no podía ser destituido del cargo.
Sulyok se desempeñó anteriormente como presidente del máximo tribunal de Hungría, un puesto para el que también fue elegido por Fidesz en 2016.
La presidencia en Hungría es en gran medida ceremonial, pero Sulyok puede devolver leyes al Parlamento para su reconsideración o remitir legislación al Tribunal Constitucional, lo que podría ralentizar o bloquear la agenda reformista de Magyar.
Magyar ha dicho que utilizaría la mayoría parlamentaria de dos tercios de su partido para modificar la Constitución y otras leyes con el fin de obligar a Sulyok a dejar el cargo.
Con información de Reuters
