Miles de manifestantes se concentraron el domingo en la ciudad serbia de Kraljevo, manteniendo la presión sobre el presidente Aleksandar Vučić un día después de que este anunció que dimitiría en unas semanas para allanar el camino a unas elecciones presidenciales y parlamentarias anticipadas.
Aunque muchos manifestantes expresaron su satisfacción por la dimisión de Vučić, temen que no renuncie por completo al poder. Los analistas afirman que podría intentar presentarse a primer ministro y colocar a un aliado en la presidencia para poder seguir ejerciendo el poder.
"No me imagino que vaya a dimitir y dejar el poder en manos de otra persona", afirmó Marko Djokic, un experto en informática de 41 años que regresó a su ciudad natal para participar en las protestas.
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Vučić, que lleva 12 años en el poder como primer ministro o presidente, se ha enfrentado a meses de protestas lideradas por estudiantes, desencadenadas por el derrumbe de una marquesina de hormigón en una estación de tren de la ciudad norteña de Novi Sad a finales de 2024, en el que murieron 16 personas.
El incidente se convirtió en un símbolo de lo que muchos serbios consideran una mala gestión y corrupción del Gobierno bajo el mandato de Vučić. Las protestas subsiguientes han sido las más multitudinarias en Serbia desde el derrocamiento de Slobodan Milosevic en 2000. Vučić niega cualquier tipo de corrupción.
El domingo, la gente desafió una ola de calor para reunirse en una protesta en una plaza céntrica de Kraljevo, donde se podían leer pancartas con el lema "Los estudiantes están ganando". Miles de manifestantes ondeaban banderas serbias mientras se manifestaban pacíficamente.
"No podemos seguir así, las cosas tienen que cambiar", afirmó Ilija Cordasic, que se unió a la manifestación desde la ciudad nororiental de Zrenjanin.
Jelena Danicic, profesora de lengua serbia, dijo antes de la manifestación: "Esto no es solo una lucha política, sino una lucha entre el bien y el mal".
Los analistas prevén que Bruselas y Moscú seguirán de cerca cómo se desarrollan los acontecimientos en las próximas semanas.
La UE ha condenado el uso de la fuerza contra manifestantes pacíficos en Serbia y ha expresado su preocupación por la libertad de prensa y la independencia del poder judicial.
Serbia, situada en la puerta oriental de la UE, es candidata a incorporarse al bloque, pero Belgrado sigue manteniendo fuertes vínculos con Rusia y China. Vučić ha tenido que hacer malabarismos diplomáticos para intentar equilibrar esas relaciones.
Antes de que Serbia pueda adherirse a la UE, debe mejorar su Estado de derecho, incluidas las condiciones para celebrar elecciones libres y justas, y erradicar la corrupción y la delincuencia organizada. También tiene que armonizar sus políticas exteriores con las del bloque y establecer relaciones con su antigua provincia de Kosovo, que declaró su independencia en 2008.
Con información de Reuters
