El Gobierno de La Rioja ratificó su esquema de control sobre los emprendimientos mineros que se desarrollan en el territorio, con un sistema de fiscalización técnica que apunta a resguardar los recursos hídricos. La estrategia se apoya en el seguimiento desde las etapas iniciales de cada proyecto, con el objetivo de contar con información precisa sobre el uso del agua y su impacto.
La normativa vigente contempla a la actividad minera dentro de los sectores sujetos a control, sin excepciones. Esto lo aseguró el director del Área de Cuencas Hídricas, Rubén Martínez, y afirmó que el código de agua marca que el uso de agua minero "es uno de los puntos clave", por lo cual tienen.
"Está la facultad de hacer todos los controles, en este caso la minería no está exento", afirmó en diálogo con Medios Rioja e indicó que las tareas de fiscalización no son eventuales, sino que forman parte de un esquema sistemático. "Como área técnica se hace la verificación de esos caudales y ríos mensualmente. No es una inspección anual, sino mensual", indicó.
Monitoreo del impacto hídrico
Este seguimiento incluye la medición de caudales en ríos y cuencas, así como el monitoreo de la calidad del agua, los puntos de perforación y los procesos que se desarrollan en cada emprendimiento. En relación al consumo de agua en zonas de exploración, Martínez señaló que los volúmenes utilizados son acotados.
MÁS INFO
Fue así que detalló que las extracciones de agua realizadas en los proyectos mineros son de pequeña escala, con volúmenes que oscilan entre los 5 mil y 10 mil litros diarios. Según explicó, este nivel de consumo es comparable al contenido de un solo camión cisterna destinado al mantenimiento de las piletas de trabajo, por lo que no representa un impacto significativo que pueda alterar la estructura de los glaciares ni generar modificaciones sustanciales en los ecosistemas.
Bajo esta premisa, las autoridades del área remarcaron que se mantiene un control estricto y continuo sobre el uso de los recursos hídricos en cada emprendimiento. El objetivo de estas inspecciones permanentes es verificar el cumplimiento de la normativa vigente y garantizar que la actividad se desarrolle dentro de los parámetros permitidos, además de resguardar la integridad del entorno natural frente al avance de los proyectos operativos.
Cómo antecedente, La Rioja había iniciado en enero una nueva fase de inversiones productivas con el desembarco de NGEx Minerals, subsidiaria del grupo canadiense Lundin, para ejecutar un proyecto de exploración minera bajo estrictos estándares de protección ambiental. La compañía ratificó su compromiso de mantener una comunicación constante con las autoridades provinciales sobre los avances de las tareas, y subrayó el alto potencial del territorio para la extracción de cobre y oro e la región.
