En medio de un contexto económico en caída y complejo a nivel nacional, la provincia de Formosa se ubica entre las jurisdicciones donde menos hogares recurren a sus ahorros para llegar a fin de mes, según la Encuesta Permanente de Hogares realizada por el INDEC.
Con un 11,8%, Formosa se posiciona en el antepenúltimo lugar a nivel país, lo que indica una menor presión económica sobre las familias en comparación con otras provincias, en un escenario atravesado por la inflación, la caída de ingresos y el impacto de las políticas económicas impulsadas por el presidente Javier Milei.
A este indicador social se suma un dato relevante en materia económica: Formosa cerró el año 2025 con superávit fiscal, es decir, con ingresos superiores a sus gastos. De acuerdo con informes de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) y la Administración Pública No Financiera (APNF), la provincia integró el grupo de siete distritos que lograron mantener sus cuentas en equilibrio. Dentro de la región NEA, fue la única jurisdicción que evitó el déficit.
Un escenario nacional complejo
El resultado adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta el contexto general. Durante el período analizado, las provincias enfrentaron una reducción en las transferencias nacionales y una caída en la recaudación, producto de la recesión económica y la baja en impuestos como el IVA y Ganancias.
En términos generales, el gasto provincial creció cerca de un 9%, mientras que los ingresos lo hicieron apenas un 3%, lo que derivó en un deterioro fiscal: el conjunto de las provincias pasó de un superávit del 1,1% a un déficit del 2,9% en un año.
Frente a este panorama, muchas jurisdicciones debieron recurrir al endeudamiento para sostener sus compromisos, así como acceder a adelantos financieros con tasas cercanas al 15% anual. Formosa logró sostener el funcionamiento del Estado sin comprometer su equilibrio fiscal, pese a no estar incluida entre las provincias habilitadas para acceder a adelantos de coparticipación.
Desde el Gobierno provincial destacaron que este desempeño responde a una administración orientada al uso eficiente de los recursos, en el marco del denominado modelo de gestión local. El equilibrio de las cuentas públicas permitió sostener políticas activas, como el pago de salarios en tiempo y forma, incrementos salariales y la continuidad de obras en áreas clave como educación y salud.
En paralelo, el menor uso de ahorros por parte de los hogares aparece como un indicador vinculado a la estabilidad relativa de la economía provincial frente a un escenario nacional adverso. De esta manera, Formosa se posiciona como una de las provincias con mejor desempeño fiscal y menor presión económica sobre las familias, en un contexto generalizado de dificultades económicas en el país.
