Por Maria Rugamer y Joanna Plucinska
BERLÍN, 16 jun (Reuters) - El protagonista absoluto del salón aeronáutico de Berlín de la semana pasada fue el dron de apoyo, el arma de defensa de última generación de Europa diseñada para acompañar a los aviones de combate.
Dado que la guerra en Ucrania, en particular, ha puesto de relieve la creciente importancia de los drones y la guerra electrónica, las fuerzas de defensa europeas y estadounidenses están desarrollando rápidamente sus propios drones con inteligencia artificial para complementar a sus aviones de combate y transportar sensores, inhibidores y armas extra.
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En Berlín, cuatro empresas —Airbus , Boeing , Helsing y General Atomics— buscaban promocionar sus últimos diseños de esta tecnología ante el ejército alemán y otros interesados.
Los drones "wingman", a veces denominados "aviones wingman", se conocen como aviones de combate colaborativos (CCA, por sus siglas en inglés) y su tamaño varía desde pequeños interceptores hasta aviones de gran tamaño. Vuelan en lo que se conoce como un sistema de "wingman leal", ya que flanquean a los aviones tripulados.
La inversión en esta tecnología llega en un momento en que Europa se enfrenta a un debate sobre la conveniencia de crear su propia industria de defensa soberana y reducir la dependencia de Estados Unidos.
"El agente de IA, por supuesto, el cerebro de estos sistemas, debe controlarse de forma soberana", dijo a Reuters en el salón aeronáutico Stephanie Lingemann, directora del ámbito aéreo de la empresa emergente de defensa alemana Helsing.
Alemania y Francia archivaron este mes los planes para un caza conjunto, pero ahora buscan salvar partes del programa Future Combat Air System mediante el desarrollo de un sistema de drones y una red de datos relacionados.
AÚN NO OPERATIVO
La guerra en Ucrania ha demostrado que la interrupción de los sensores y las comunicaciones puede ser tan crítica como los ataques cinéticos.
Helsing afirma que su dron de ataque electrónico está diseñado para operar junto a drones de ataque en enjambres autónomos.
La directora general de Boeing Australia, Amy List, insistió en que su "wingman" MQ-28 Ghost Bat no era un dron, sino un avión no tripulado diseñado "para mejorar las capacidades y actuar como multiplicador de fuerza para las plataformas tripuladas".
La empresa colabora con la firma alemana Rheinmetall para construir lo que, según afirma, es su tecnología probada y contrastada.
"Puede adelantarse a las plataformas tripuladas, proporcionar conciencia situacional, analizar datos, fusionarlos y proporcionar información de calidad para la toma de decisiones a un humano", dijo List a Reuters.
En la actualidad, los drones o aeronaves de apoyo aún no han llegado al campo de batalla. Boeing afirma que su modelo podría estar en servicio para la Luftwaffe alemana en 2029, mientras que el modelo de Airbus, el U760b Ravenstorm, no estará disponible hasta la década de 2030, según la empresa.
El YFQ-42A de General Atomics se encuentra en fase de pruebas y fue seleccionado en 2024 por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, entre otras tecnologías, para recibir financiación y otro tipo de apoyo para el desarrollo de prototipos.
Se espera que Lockheed Martin y la empresa emergente estadounidense de tecnología de defensa Anduril muestren tecnologías similares en las próximas ferias aeronáuticas, incluida la feria de Farnborough, en Reino Unido, que comienza el 20 de julio.
(Información adicional de Cassell Bryan-Low; edición de Susan Fenton; edición en español de María Bayarri Cárdenas)
