El acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio sigue envuelto en un clima de incertidumbre, mientras los transportistas señalan que podrían pasar semanas hasta que se recupere la confianza tras la reapertura del estrecho de Ormuz, y siguen sin resolverse asuntos fundamentales.
El presidente de EEUU, Donald Trump, dijo el lunes que EEUU e Irán habían firmado un acuerdo preliminar para poner fin al conflicto, aunque aún no se han hecho públicos los detalles y ambos países afirmaron que aún falta negociar una tregua permanente.
El acuerdo provisional prorrogaría otros 60 días el frágil alto el fuego anunciado en abril y reabriría el estrecho de Ormuz, que Irán ha bloqueado de facto desde los ataques de EEUU e Israel en febrero.
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Los negociadores abordarían temas difíciles, como el futuro del programa nuclear iraní, durante la siguiente fase de las conversaciones que se celebrarán en el plazo de 60 días.
No se cree que otros dos asuntos que Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, utilizaron para justificar la guerra —poner fin al apoyo de Irán a los grupos armados regionales afines y frenar su programa de misiles— figuren en la agenda de esas negociaciones.
"El acuerdo está firmado", dijo Trump tras llegar a Francia para una cumbre del G7, el grupo de las grandes economías. Afirmó que el vicepresidente JD Vance asistiría a una ceremonia de firma oficial en Ginebra el viernes.
Los precios del petróleo cayeron el lunes a su nivel más bajo desde el 10 de marzo, poco después de que el bloqueo del estrecho de Ormuz, una estrecha vía navegable entre Irán y Omán, paralizara una quinta parte del comercio mundial de petróleo.
Pero el martes el precio se estabilizaba, reflejando una postura más cautelosa, con los futuros del crudo Brent cayendo un 0,3% hasta los 82,96 dólares por barril durante la sesión bursátil asiática.
Sin duda, el acuerdo es el paso más significativo hasta la fecha para resolver el conflicto, que ha causado la muerte de al menos 7.000 personas, principalmente en Irán y Líbano, y ha trastornado los mercados energéticos globales.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, escribió el lunes en redes sociales que el acuerdo provisional era un "paso importante" para detener los combates, pero señaló que un acuerdo definitivo para una tregua duradera "aún no ha tomado forma".
Vance dijo a la CNN que el memorándum firmado era un "documento muy general". Los detalles se darían a conocer en los dos días siguientes, según representantes estadounidenses.
Vance dijo que incluía "un paquete de alivio de sanciones muy significativo" para Irán. Más tarde dijo a Fox News que Trump podría decidir hacer público el acuerdo antes del viernes.
Representantes estadounidenses e iraníes afirman que, a la larga, podría reportar importantes beneficios económicos a Irán al levantar las sanciones, descongelar activos en el extranjero y crear un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares, financiado por los Estados vecinos del golfo Pérsico, que albergan bases militares estadounidenses.
Responsables estadounidenses, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que Irán tendría que satisfacer las exigencias de Estados Unidos de no fabricar nunca un arma nuclear y dejar de apoyar a milicias como Hezbolá en Líbano para poder obtener los beneficios.
Los altos cargos iraníes, que siempre han negado tener la intención de fabricar un arma nuclear, dicen que han cedido poco al aceptar reanudar las conversaciones diplomáticas sobre el programa de enriquecimiento de uranio de Irán, que se interrumpieron por la guerra.
RECONSTRUIR LA CONFIANZA
Aunque el último acuerdo podría levantar el bloqueo de Irán sobre el estrecho de Ormuz, eso solo restablece el "statu quo" anterior a la guerra, y los transportistas afirman que el tráfico solo se reanudará cuando estén convencidos de que pueden transitar con seguridad.
El director ejecutivo de la japonesa Mitsui O.S.K. Lines , un gigante del transporte marítimo con una flota de más de 900 buques, incluidos petroleros, dijo al Financial Times que los armadores no navegarían por el estrecho de Ormuz hasta que estuvieran seguros de que el acuerdo entre EEUU e Irán era "sustancial".
"Dadas las experiencias de los últimos meses, creo que es razonable suponer que puede llevar al menos un par de semanas, si no un mes", dijo Tamura al FT antes de que Trump anunciara el acuerdo.
Según el artículo del FT, el acuerdo entre Washington y Teherán que se estaba ultimando no había cambiado la opinión de Tamura.
Irán ha sugerido que mantendrá el control del estrecho junto con Omán. Estados Unidos dijo que el estrecho permanecerá abierto sin peaje durante 60 días y que esperaría que esa disposición formara parte del acuerdo definitivo.
Trump escribió en una publicación en Truth Social que los buques cargados de petróleo estaban comenzando a salir del estrecho, "navegando por la 'autopista' del sur, que es totalmente segura y está en perfectas condiciones".
NETANYAHU SE MANTUVO "FIRME"
Los combates entre Israel, aliado de EEUU, y la milicia Hezbolá, aliada de Irán, en Líbano, que han desplazado a 1,2 millones de personas, siguen siendo otro punto clave de desacuerdo.
Irán ha afirmado que el acuerdo exige el cese total de las hostilidades en la zona, pero Netanyahu ha dicho que Israel mantendrá sus fuerzas en el sur de Líbano y se reservará el derecho a responder a los ataques de Hezbolá.
"Irán quería que nos retiráramos de allí, pero me mantuve firme", dijo el lunes en una rueda de prensa. Israel no ha participado directamente en las conversaciones de paz con Irán.
Un representante estadounidense señaló que la retirada israelí de Líbano, país que invadió en marzo tras la entrada de Hezbolá en la guerra, no era una condición del acuerdo.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchi, dijo que los ataques israelíes deben cesar de inmediato.
Con información de Reuters
