Los ministros de Asuntos Exteriores del G7 y la responsable de la política exterior de la Unión Europea instaron el miércoles a las Fuerzas de Apoyo Rápido de Sudán y a los grupos armados aliados a que pusieran fin a todas las acciones que pudieran dar lugar a nuevas atrocidades o poner en peligro a la población civil en El Obeid.
Asimismo, instaron a todas las partes, incluido el ejército sudanés, a cesar las hostilidades, permitir el acceso de la ayuda humanitaria y entablar conversaciones de buena fe.
En una declaración conjunta, respaldaron los esfuerzos de las Naciones Unidas para rebajar la tensión de la crisis, instaron al Consejo de Seguridad de la ONU a ampliar el embargo de armas sobre Darfur a todo Sudán, instaron a los actores externos a detener el apoyo militar y financiero a las partes beligerantes, y se comprometieron a promover la rendición de cuentas por las violaciones cometidas, al tiempo que apoyaban la unidad de Sudán y sus aspiraciones democráticas.
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(Reporte de Kirsti Knolle, edición de Tomasz Janowski, edición en español de Jorge Ollero Castela)
