La recesión en Formosa dejó un impacto significativo en el empleo y el entramado productivo. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte que, bajo la gestión de Javier Milei, la provincia registró una caída en la cantidad de empresas, puestos de trabajo y nivel de actividad, en un contexto que afecta con mayor intensidad a las pequeñas y medianas empresas (PYMES).
El documento, titulado “Análisis de la dinámica laboral y empresarial en la provincia de Formosa”, señala un deterioro sostenido desde noviembre de 2023. En ese período, se redujo un 7,8% la cantidad de empleadores registrados.
Los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo evidencian la magnitud del retroceso: el número de empresas activas cayó de 2.500 a 2.305, lo que implica el cierre definitivo de 195 firmas. El impacto atravesó a múltiples sectores. Alojamiento y gastronomía registró la mayor caída relativa, con una retracción del 20,2%, mientras que los servicios básicos y la minería mostraron descensos cercanos al 20%.
En la construcción se perdieron 27 empleadores (-14,7%), en un contexto marcado por la paralización de la obra pública y privada. El comercio, en tanto, concentró la mayor pérdida en términos absolutos, con 47 cierres.
La crisis en la economía familiar
La crisis empresarial tuvo un correlato directo en el mercado laboral. Entre noviembre de 2023 y enero de 2026, el empleo registrado en la provincia cayó un 12,7%.
En términos absolutos, la cantidad de trabajadores pasó de 33.687 a 29.424, lo que implica la pérdida de 4.263 puestos formales. La construcción fue el sector más afectado, con una caída de 2.106 empleos, equivalente al 44,6% de su plantilla. Otros rubros también evidenciaron retrocesos significativos.
Transporte y almacenamiento perdió 1.200 puestos (-56,3%), mientras que cultura y esparcimiento registró una baja del 28,1%. En tanto, minería y canteras mostró un derrumbe prácticamente total, con una contracción del 98,5%.
El impacto en las PYMES
Además el informe del Centro de Economía Política Argentina subraya un dato clave: la crisis no afectó a todos por igual. El 100% de las empresas que cerraron tenía hasta 500 empleados. Las grandes compañías mantuvieron su estructura sin cambios.
El 94,3% de los trabajadores despedidos provenía de PyMEs. Esto representa 4.019 personas. El ajuste recayó sobre el segmento más vulnerable del sistema productivo.
El documento sostiene: “La totalidad de la pérdida de empresas se concentró en unidades de menor escala”. La afirmación confirma un patrón de deterioro desigual. Es decir, la situación en Formosa refleja un fenómeno más amplio en el norte del país. La caída del consumo, el freno de la inversión y la retracción de la obra pública explican el contexto.
El informe advierte sobre el riesgo de una profundización de la crisis si no se modifican las condiciones macroeconómicas. El impacto ya se traduce en pérdida de empleo, cierre de empresas y mayor fragilidad social.
