El cambio climático provocado por el ser humano ha duplicado la probabilidad de que se produzcan fenómenos meteorológicos extremos que alimentan los incendios en el suroeste de Francia, y ha multiplicado por veinte la probabilidad de que se den las condiciones que provocan los incendios en el centro de España, según dijo un grupo de científicos el viernes.
Los incendios que siguen activos en España y Francia han obligado a cientos de miles de personas a evacuar y han arrasado enormes extensiones de terreno.
El grupo de científicos World Weather Attribution (WWA) utilizó observaciones meteorológicas históricas para evaluar cómo han cambiado con el tiempo las condiciones de calor, sequía y viento, "propicias para los incendios", que indican la dificultad de extinguir un incendio una vez que se inicia.
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Las emisiones de gases de efecto invernadero, procedentes en su mayoría de la quema de carbón, petróleo y gas, han elevado la temperatura media del planeta a alrededor de 1,4 grados Celsius por encima de los niveles de la era preindustrial, según la Organización Meteorológica Mundial.
En el clima actual, es probable que se produzcan incendios extremos de esta intensidad una vez cada 20 años en el suroeste de Francia y una vez cada seis años en el centro de España, según el análisis.
"Hemos visto en repetidas ocasiones cómo el cambio climático agrava las condiciones de calor, sequía e inflamabilidad que favorecen enormemente los incendios", dijo Clair Barnes, investigadora asociada especializada en fenómenos meteorológicos extremos en el Imperial College de Londres y coautora del análisis de WWA.
"Lo que hace único a este caso es que aún estamos al principio de la temporada, y con otra ola de calor en el horizonte, estos hallazgos resultan extremadamente alarmantes", añadió Barnes.
Un factor cada vez más importante en el riesgo de incendios en Europa es el patrón de un invierno húmedo, que favorece el crecimiento de la vegetación, seguido de una primavera y un verano secos, que resecan dicha vegetación, dejando los bosques cargados con grandes volúmenes de combustible altamente inflamable.
Por lo tanto, reducir el riesgo de incendios requiere no solo una respuesta de emergencia para su extinción, sino también un mayor esfuerzo para prevenirlos "mediante una planificación y gestión del paisaje que tenga en cuenta los riesgos", señala el análisis de WWA. Esto podría incluir la limpieza de los bosques de vegetación seca antes de que comience la temporada de incendios.
España ha registrado este año el enero más lluvioso de los últimos 25 años, seguido de un verano que, según la agencia meteorológica del país, ha sido el más caluroso de la historia. Francia también está sufriendo actualmente su cuarta ola de calor del año.
Estudios científicos recientes han confirmado que el cambio climático provocado por el ser humano ha aumentado la probabilidad de que se den las condiciones de calor y sequía que se han registrado en Europa en los últimos meses.
Con información de Reuters
