Por Brad Brooks, P.J. Huffstutter y Maria Tsvetkova
HILL CITY/CHICAGO/NUEVA YORK, EEUU. 1 jul - Las temperaturas récord se extendían el miércoles desde el Medio Oeste hacia el este de Estados Unidos, lo que ponía a decenas de millones de personas bajo alertas de calor que se prevé se prolonguen hasta el fin de semana festivo del 4 de julio, cuando los estadounidenses celebrarán el 250 aniversario de la nación.
Se preveía que el calor extremo elevara la "sensación térmica" hasta entre 38 y 46 grados Celsius en gran parte de la región, elevando el riesgo para las poblaciones vulnerables y amenazando con colapsar unas redes eléctricas ya sometidas a gran presión por el aumento del consumo de los centros de datos y los vehículos eléctricos.
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En Hill City, en Kansas, una pequeña localidad de las altas llanuras situada a más de 400 kilómetros al este de Denver, la cartera Sabrina Hooper luchaba contra temperaturas próximas a los 40 grados tan solo una semana después de empezar en su trabajo.
"Es agotador", dijo Hooper, de 34 años, refiriéndose al efecto del calor en su trabajo, que implica caminar hasta 15 kilómetros diarios para repartir paquetes. Comentó que los aspersores de césped le proporcionan algo de alivio: "Es una maravilla. Puedes quitarte el sombrero, mojarlo y volver a ponértelo en la cabeza".
Hill City fue el lugar más caluroso del país durante cinco días consecutivos en 2012, cuando otra ola de calor sin precedentes azotó la región, elevando el índice de calor de la localidad hasta los 42 grados. El índice de calor mide la sensación térmica cuando se tiene en cuenta la humedad en la temperatura del aire.
Más al este, en Chicago, la profesora de instituto Michelle Klein, de 57 años, empezó a prepararse para el calor durante el fin de semana. Llenó el depósito de su auto, hizo la compra semanal con antelación, llenó la nevera de bebidas frías extra y regó a fondo sus plantas.
"La albahaca se estaba comportando como una diva y necesitaba otro trago de agua esta mañana", comentó Klein el martes por la tarde, tras salir a dar su habitual paseo vespertino a pesar de que el índice de calor rondaba los 40 grados.
En los suburbios de la ciudad, la inversora inmobiliaria Amy Kaspar recibió el lunes por la noche una llamada urgente de un inquilino cuyo aire acondicionado solo expulsaba aire caliente. Kaspar descubrió que el aparato funcionaba bien, pero no daba abasto para enfriar la vivienda del inquilino, dado el intenso calor y la humedad.
"Si a eso le sumamos el viento, ahora mismo en Chicago parece que estuvieras detrás del tubo de escape de un autobús", afirmó Kaspar, de 50 años.
Las abrasadoras temperaturas de Estados Unidos se asemejan a las de Europa occidental, que recientemente sufrió su propia ola de calor sin precedentes, un fenómeno que, según los científicos, habría sido "prácticamente imposible" sin el cambio climático provocado por el ser humano.
Los científicos han confirmado, tras años de estudios, que las emisiones de gases de efecto invernadero están haciendo que las olas de calor en todo el mundo sean tanto más probables como más intensas.
El calor extremo empezó a extenderse por Nueva York el miércoles. Para entonces, la ciudad ya había abierto cientos de centros de refrigeración y desplegado más de una decena de "furgonetas de refrigeración" equipadas con agua, electrolitos, protector solar y comida, dijo el alcalde Zohran Mamdani.
Las autoridades municipales pidieron a los operadores de las vallas publicitarias de la emblemática Times Square que reduzcan el brillo de sus pantallas para disminuir el consumo energético, y solicitaron a los comercios que no bajen la temperatura de los termostatos por debajo de los 25 grados.
La empresa suministradora de energía de la ciudad, Con Edison, instó a los clientes a limitar el consumo energético entre las 14:00 y las 22:00 horas.
La ciudad también amplió el horario de las piscinas públicas, abrió centros de refrigeración adicionales en bibliotecas y edificios municipales e intensificó las iniciativas de asistencia en la calle.
(Escrito por Julia Harte; editado en español por Carlos Serrano)
