Estados Unidos deportó a una activista iraní prodemocrática a la República Centroafricana, informó el viernes su abogada, quien calificó la medida de traslado a un país con el que no tiene ningún vínculo como "extremadamente peligrosa".
El Fondo de Defensa Legal Iraní-Estadounidense (IALDF) dijo el jueves que tres mujeres iraníes que habían huido de la persecución corrían el riesgo de ser deportadas, incluida una que se había convertido al cristianismo.
Al final, solo la activista se encontraba en el vuelo que despegó de Luisiana el jueves por la noche, según su abogada, Emily Trostle, pero no descartó que las demás pudieran ser deportadas más adelante.
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Se esperaba que el avión viajara a Bangui, la capital de la República Centroafricana, vía Accra, la capital de Ghana.
"No tienen absolutamente ninguna conexión con este lugar. En todos mis escritos presenté montones de información sobre lo peligroso que era esto", dijo Trostle a Reuters.
"Estas personas están siendo expulsadas de Estados Unidos y abandonadas en un país donde no tienen estatus, ni vínculos ni red de apoyo. Tememos que, en última instancia, se vean obligadas a regresar a los países de los que huyeron originalmente".
El Departamento de Estado de Estados Unidos y la presidencia de la República Centroafricana no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre las deportaciones a la República Centroafricana. El Departamento de Seguridad Nacional habái dicho la semana pasada que todos los deportados recibirían todas las garantías procesales.
La IALDF dijo que a los iraníes que se enfrentan a la deportación se les denegaron sus solicitudes de asilo debido a una norma que exige que presenten primero su solicitud en los países por los que transitan antes de llegar a Estados Unidos. Un tribunal federal de California anuló esa regla en mayo.
(Información adicional de la redacción de Bangui; edición en español de Javier López de Lérida)
