En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se conmemora cada 12 de junio, se realizó en Formosa una jornada de concientización destinada a estudiantes de nivel primario y secundario con el objetivo de visibilizar esta problemática, promover la protección de los derechos de niños y adolescentes y fortalecer la importancia de la educación, el juego y el desarrollo integral durante la infancia.
La actividad se desarrolló en la Escuela Normal Superior “República del Paraguay” de la ciudad capital y fue organizada por la Comisión Provincial para la Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI), integrada por los ministerios de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo; Cultura y Educación; la Comunidad; y el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE).
La jornada reunió a autoridades provinciales, representantes de la Policía de Formosa y miembros de la comunidad educativa, con la intención de generar espacios de reflexión sobre una problemática que afecta el desarrollo físico, mental, emocional y social de niños, niñas y adolescentes.
Desde la COPRETI recordaron que se considera trabajo infantil a toda actividad económica o estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por menores de edad que pueda resultar perjudicial para su desarrollo o afectar el ejercicio de sus derechos fundamentales. Entre ellos se encuentran el acceso a la educación, el descanso, el juego, la recreación y la posibilidad de vivir una infancia en condiciones adecuadas.
En este contexto, la subsecretaria de Derechos Humanos de la provincia, Sylvina Aráuz, explicó que en la actualidad una de las situaciones más frecuentes está vinculada a la denominada “economía de subsistencia”, cuando niños y adolescentes acompañan a sus familiares en actividades como la venta ambulante.
“Muchas veces el menor está presente porque la familia no tiene dónde dejarlo y no porque efectivamente esté trabajando”, aclaró la funcionaria en comunicación con la Agencia de Noticias Formosa (Agenfor). En esos casos, señaló que la intervención prioriza el diálogo con el grupo familiar y el acompañamiento para garantizar que los niños continúen asistiendo a la escuela y tengan acceso a espacios de juego y recreación.
Sin embargo, Aráuz remarcó que existen situaciones que requieren una atención especial, especialmente cuando los menores realizan tareas que pueden afectar su salud o poner en riesgo su integridad. “Hay que estar atentos porque hay casos en donde el menor sí realiza trabajos insalubres, donde pone en riesgo su vida o su salud”, sostuvo.
La funcionaria también recordó que la legislación laboral permite la incorporación al trabajo desde los 16 años bajo condiciones específicas, como la autorización de los padres, una jornada reducida y el correspondiente control de los organismos competentes.
Finalmente, destacó que la prevención y erradicación del trabajo infantil requiere el compromiso de toda la sociedad para identificar situaciones de vulnerabilidad y acompañar a los niños, adolescentes y sus familias.
“Si todos estamos comprometidos, se pueden detectar estas situaciones, acompañando y fortaleciendo a ese niño, adolescente y grupo familiar que pueda estar transitando una situación de vulnerabilidad”, concluyó.
