Corte Suprema EEUU no permite que rastafari al que afeitaron la cabeza en prisión demande a guardias

23 de junio, 2026 | 14.59

La Corte Suprema de Estados Unidos se negó el martes a permitir que un ‌rastafari demande a ‌los responsables de una prisión estatal de Luisiana después de que los guardias lo inmovilizaron y le afeitaron la cabeza, violando así sus creencias religiosas.

En un fallo por 6 a 3, la Corte Suprema confirmó la decisión de un tribunal inferior de desestimar ​la demanda de ⁠Damon Landor, al considerar que la ley federal ‌que protege a los reos contra la ⁠discriminación religiosa no le permite ⁠demandar a los funcionarios y guardias de prisiones a título individual por daños y perjuicios económicos.

La religión de ⁠Landor le obliga a dejarse crecer el ​pelo.

Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

Los tres jueces liberales del tribunal ‌discreparon del fallo, redactado por ‌el juez conservador Neil Gorsuch.

La ley prohíbe la ⁠discriminación religiosa por parte de los gobiernos estatales y locales en la normativa sobre el uso de sus instalaciones y protege asimismo los derechos religiosos ​de las ‌personas recluidas en instituciones como prisiones y centros de detención.

El tribunal dictaminó que, como la ley afecta a la competencia del Congreso en virtud de la denominada cláusula de ⁠gastos de la Constitución, solo se pueden imponer condiciones al estado o a la entidad gubernamental destinataria de los fondos federales, y no a empleados individuales, a menos que den su consentimiento.

Como los funcionarios penitenciarios nunca aceptaron estar sujetos a demandas en virtud de la ley, "el ‌caso del Sr. Landor no puede proseguir contra ellos, del mismo modo que no podría interponerse una demanda por incumplimiento de contrato contra un demandado que nunca haya celebrado un contrato", escribió Gorsuch.

En su voto particular, ‌la juez liberal Ketanji Brown dijo que "la decisión transforma por arte de magia una ley federal en una invitación ‌que puede aceptarse ⁠o rechazarse, y que solo se considera vinculante si cada demandado concreto acepta ​de forma explícita ser sancionado". Se sumaron las jueces Sonia Sotomayor y Elena Kagan.

Con información de Reuters