Un tribunal austriaco condenó el jueves a 15 años de prisión a un hombre de 21 años que admitió haber planeado un ataque islamista contra un concierto de Taylor Swift en Viena en 2024, tras declararlo culpable de varios delitos, principalmente relacionados con el terrorismo.
Beran A, cuyo apellido no se ha hecho público de acuerdo con las normas de privacidad austriacas, fue detenido el 7 de agosto de 2024, el día antes del primero de los tres conciertos previstos de la estrella del pop estadounidense en la capital austriaca.
Las tres fechas fueron canceladas, para consternación de los fans y de Swift, quien escribió posteriormente que fue "devastador". Mientras que multitudes de fans decepcionados decidieron cantar juntos en Viena para consolarse, ni Swift ni ningún "swiftie" se presentó al juicio en Wiener Neustadt, una localidad al sur de la capital.
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EL "LO SIENTO" NO CONVENCIÓ AL JURADO
Beran A, de nacionalidad austriaca, se declaró culpable de los cargos relacionados con el ataque planeado, que conllevaban una pena máxima de 20 años de prisión. Se cubrió el rostro con una carpeta de anillas al entrar en la sala del tribunal para evitar ser identificado en las fotografías.
"Solo quiero decir que lo siento", afirmó en su declaración final antes de que el jurado se retirara a deliberar.
Posteriormente, el jurado lo declaró culpable de casi todos los cargos.
Se determinó que Beran A había intentado, sin éxito, comprar ilegalmente armas, entre ellas una ametralladora y una granada de mano, y que había seguido las instrucciones de un vídeo del Estado Islámico titulado "Fabrica una bomba en la cocina de tu madre" para producir una pequeña cantidad del explosivo triperóxido de triacetona, conocido como TATP.
También se lo acusó de conspirar con dos amigos del colegio para perpetrar un ataque en solitario a principios de 2024 en distintas ciudades de Oriente Medio. Él y el coacusado Arda K admitieron que viajaron a Dubái y Estambul, respectivamente, para los ataques, pero que finalmente no los llevaron a cabo.
Cuando se inició su juicio el mes pasado, Beran A declaró ante el tribunal que en marzo de 2024 deambuló por Dubái en busca de víctimas a las que apuñalar, pero que sufrió un ataque de pánico cuando intentó atacar. A su regreso a Viena, decidió ir más allá y finalmente eligió el concierto como su objetivo.
Tanto él como Arda K negaron haber prestado apoyo moral al tercer hombre, que fue detenido en La Meca como sospechoso de apuñalar a un agente de seguridad en la Gran Mezquita de la ciudad santa. Este sigue bajo custodia en Arabia Saudita.
EL ACUSADO "ROMPIÓ A LLORAR"
El jurado, compuesto por ocho personas, declaró a Beran A culpable por decisión unánime en todos menos dos de los 15 puntos que se le imputaban, entre ellos el de haber prestado apoyo moral al tercer hombre. Los dos puntos en los que fue declarado inocente, ambos por un margen de 6 a 2, eran de menor gravedad y se referían a asuntos como la difusión de propaganda del Estado Islámico.
Aunque ninguno de los acusados mostró mucha emoción en la sala del tribunal, la abogada de Beran A, Anna Mair, dijo que no fue así cuando hablaron en privado.
"Cuando comprendió que había sido declarado culpable en relación con (los ataques ideados en) La Meca, rompió a llorar. Creo que fue simplemente porque se le quitó de encima el gran peso que le habían supuesto estos dos años bajo investigación", dijo a los periodistas.
Arda K fue declarado culpable por unanimidad de todos los cargos y condenado a 12 años de prisión. Los abogados de ambos hombres afirmaron que aún no habían decidido si recurrirían la sentencia.
Con información de Reuters
