El papa León XIV tenía previsto viajar el jueves a la ciudad más grande de la región anglófona de Camerún, azotada por el conflicto, en la última parada de una ambiciosa gira por cuatro países africanos, en medio de los ataques del presidente estadounidense, Donald Trump, contra el pontífice.
Los ataques de Trump contra León, quien se ha erigido en un crítico acérrimo de la guerra contra Irán, han causado consternación en África, donde vive más de una quinta parte de los católicos del mundo.
León dijo a Reuters el lunes que no dejaría de pronunciarse sobre la guerra y, desde entonces, ha evitado responder directamente a Trump.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
Tras llegar el miércoles a Yaundé, la capital de Camerún, instó al Gobierno del país centroafricano —liderado por el presidente Paul Biya, de 93 años, el gobernante de más edad del mundo— a erradicar la corrupción y a resistirse a "los caprichos de los ricos y poderosos".
EL CLERO, ENVUELTO EN EL CONFLICTO DE CAMERÚN
El viaje de León XIV el jueves a la ciudad anglófona de Bamenda ha despertado una tenue esperanza de que se puedan tomar medidas para resolver el conflicto allí, arraigado en la compleja historia colonial y poscolonial del país.
Camerún, antigua colonia alemana, fue dividida entre Reino Unido y Francia tras la Primera Guerra Mundial. La parte francesa obtuvo la independencia en 1960 y, un año más tarde, se le unió la zona británica de habla inglesa, más pequeña, situada al oeste.
Más de 6.500 personas han perdido la vida y más de medio millón han sido desplazadas en los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los grupos separatistas anglófonos, según el International Crisis Group.
Los sacerdotes son secuestrados con frecuencia para pedir rescate y algunos han sido asesinados. Una alianza separatista anunció que respetaría un alto el fuego de tres días para permitir que los civiles y los visitantes se movieran libremente durante la visita del papa.
Biya no ha viajado a las regiones anglófonas desde que comenzaron los combates.
Los esfuerzos por negociar un acuerdo de paz han dado pocos frutos hasta ahora, aunque el jueves León se mostró optimista al afirmar que la crisis "no ha degenerado en una guerra religiosa" y expresó su esperanza de que los líderes cristianos y musulmanes puedan mediar para poner fin a los combates.
Con información de Reuters
