Lo que arrancó como un debate entre colegas terminó en un escándalo que se viralizó en cuestión de horas. Gustavo Sylvestre y Pablo Duggan, las dos caras del prime time de C5N, protagonizaron un cruce furioso durante el pase entre sus programas en Radio 10 que terminó de la peor manera: con uno de ellos levantándose de la mesa y abandonando el estudio en vivo.
El episodio ocurrió en el tramo en que los conductores de "Mañana Sylvestre" y "Todo es posible" comparten unos minutos al aire. El tema que encendió la mecha fue uno de los más sensibles de la agenda: las amenazas en escuelas que se multiplicaron en todo el país tras el trágico caso de la Escuela Nº 40 "Mariano Moreno" de San Cristóbal, Santa Fe.
El caso que desató la ola
El 30 de marzo de 2026, un alumno de 15 años ingresó armado a ese establecimiento y mató a un compañero de 13. En los días posteriores, comenzaron a aparecer grafitis con amenazas en distintas escuelas del país en los que se advertía que algo similar iba a suceder en fechas determinadas. La situación generó alarma entre familias, docentes y autoridades, y puso el tema en el centro del debate público.
En ese contexto, Sylvestre y Duggan expusieron miradas completamente opuestas sobre cómo enfrentar el problema. Y lo que empezó como una diferencia editorial se convirtió en un choque personal con final abrupto.
La discusión que escaló
El Gato Sylvestre sostuvo que la Justicia debía intervenir, investigar cada amenaza y dar a conocer la identidad de los responsables para que funcione como ejemplo disuasorio. Su argumento fue claro: si se tipifica el delito y se señala públicamente a quienes amenazan, las imitaciones se van a frenar.
Duggan, en cambio, planteó que la mayoría de esas amenazas eran "chistes" de alumnos y que una respuesta punitiva masiva no tenía sentido. Con tono irónico, lanzó: "Bueno, entonces cerremos los colegios por dos meses para investigar uno por uno a todos los chicos". Sylvestre le respondió que nadie proponía cerrar colegios, pero Duggan insistió: "Si vos por cada una de esas cosas cerrás el colegio, vas a tener quinientos casos y la siguiente semana mil".
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El intercambio fue subiendo de temperatura. Sylvestre explicó que solo en la ciudad de Buenos Aires había tres casos concretos de amenazas en seguimiento judicial. Cuando avanzó con su postura y dijo que una vez que se tipifique el delito las amenazas se van a terminar, Duggan lo chicaneó con una pregunta que encendió la chispa final: "¿Estás de acuerdo conmigo entonces? Es un chiste".
El estallido al aire
La respuesta de Sylvestre fue fulminante. Visiblemente fastidiado, le espetó a su compañero: "No, no me quieras llevar para tu lado. Siempre querés tener razón en todo. Chau, Pablo Duggan. Hasta mañana". Acto seguido, se sacó los auriculares de golpe, los tiró sobre la mesa y se levantó de la silla, dejando a Duggan solo al aire.
El video del momento circuló con fuerza en redes sociales y se convirtió en una de las escenas más comentadas del día. Débora D'Amato, desde el programa "A la tarde" en América TV, había anticipado el tono del episodio: "Se pudrió todo. Cuando te digo que se pudrió todo, se pudrió todo. Uno está que trina".
