El rock argentino y el país entero están viviendo una jornada de profundo dolor. A los 77 años, murió Carlos Alberto "El Indio" Solari, el máximo ícono de la cultura popular y líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La noticia cayó como una bomba y, mientras millones de ricoteros lloran su partida, empezaron a trascender los primeros detalles sobre cómo fueron sus últimos momentos en su querido refugio de Parque Leloir.
En una transmisión que paralizó a la televisión, el periodista Rodrigo Alegre de TN dio su versión de cómo se desencadenó la tragedia. Según los datos recabados por el cronista, el músico venía llevando adelante una jornada completamente normal y en paz antes del fatídico desenlace.
Una cena familiar y el llamado de urgencia: la versión de Rodrigo Alegre en TN
De acuerdo con lo informado por el periodista Rodrigo Alegre en la pantalla de TN, la última noche del Indio Solari transcurrió en un clima de absoluta intimidad familiar. El cantante cenó con total tranquilidad junto a sus seres queridos. De hecho, según la información que brindó Alegre, tras la comida el artista decidió relajarse y meterse a la piscina de la propiedad, una actividad que solía disfrutar habitualmente dentro de su quinta.
Sin embargo, la preocupación se encendió horas más tarde. El periodista de TN detalló que el Indio sufrió una fuerte descompensación que alertó de inmediato a su círculo íntimo. Al ver que el cuadro era complejo, la familia llamó de urgencia al 911 para pedir asistencia médica, pero lamentablemente los profesionales no pudieron hacer nada para reanimarlo.
En este momento, y siempre siguiendo la versión expuesta por Rodrigo Alegre, la Fiscalía Número 2 de Ituzaingó ya tomó intervención en el caso para realizar las pericias y los procedimientos que corresponden por ley, mientras un operativo policial custodia el lugar a la espera del traslado del cuerpo.
El dolor en Parque Leloir tras la triste noticia
Apenas se conoció el fallecimiento del cantante, las inmediaciones de su casa en Parque Leloir empezaron a transformarse. Rodrigo Alegre también remarcó en su informe para TN que decenas de fanáticos se acercaron de manera espontánea a las puertas de la vivienda para dejar flores, colgar banderas y armar una especie de santuario improvisado para procesar un dolor que es colectivo.
La salud del Indio venía siendo motivo de preocupación, sobre todo por su valiente y pública batalla contra el Parkinson, enfermedad a la que él mismo bautizó como "Mr. Parkinson". Aunque hace un par de meses la familia había tenido que desmentir con enojo el rumor de un ACV, esta vez el destino pegó el zarpazo más triste.
El Indio Solari se fue físicamente, pero como dice el cancionero popular que él mismo esculpió, "ciertos fuegos no se encienden frotando dos palitos". Su fuego va a quedar prendido para siempre en el corazón de su gente.
