El aire de ESPN F90 suele regalarnos momentos desopilantes de la mano de Oscar Ruggeri, pero esta vez el "Cabezón" se superó por completo. Durante una descontracturada charla en el estudio, el exmarcador central de la Selección Argentina recordó sus viejos tiempos de vacaciones y salidas de campamento, dejando a todos atónitos con los detalles de sus vivencias al aire libre.
Lo que arrancó como una anécdota costumbrista sobre las vacaciones familiares del histórico defensor campeón del mundo en México 86 terminó convertido, minuto a minuto, en uno de los pasajes más comentados del programa. El clima relajado del estudio y la confianza entre los panelistas fueron el terreno perfecto para que Ruggeri se explayara sin filtro.
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La logística del campamento familiar
Todo comenzó cuando Ruggeri empezó a relatar la logística de sus viajes familiares: "Armábamos la carpa y teníamos la camioneta con cama. Nancy dormía en la camioneta, no le gusta la carpa, y yo dormía en carpa... ¡con un cuchillo bajo la almohada!".
La división de roles entre Ruggeri y su esposa Nancy no fue un detalle menor para sus compañeros de piso, que rápidamente pusieron el foco en la particularidad de esa costumbre. Mientras ella optaba por la comodidad de la camioneta acondicionada, él se quedaba a cargo de la carpa, asumiendo con humor un rol casi de "guardián" del campamento.
"Tengo el cuchillo de Rambo"
La confesión provocó la risa inmediata de Sebastián "Pollo" Vignolo y todo el panel, que no podían creer la medida extrema del exfutbolista en un ambiente teóricamente relajado. Ante la sorpresa de sus compañeros, el campeón del mundo justificó su accionar con total serenidad y reveló qué arma llevaba consigo: "Tengo el cuchillo de Rambo. ¿Lo vieron? Bueno, tengo ese cuchillo y lo tenía abajo de la almohada. En carpa te aparece de la nada... Si venía alguien, hay que estar cuidadoso".
El comentario, lejos de bajar el tono de la charla, disparó todavía más las risas en el estudio, con el resto del panel buscando entender la lógica detrás de semejante precaución en medio de un plan familiar pensado para desconectar.
Un campamento con toda la infraestructura
Las risas se apoderaron del estudio mientras Ruggeri detallaba con orgullo la elaborada infraestructura que desplegaba cada vez que salía de viaje: "Teníamos un campamento, prendíamos luces, colgaba luces, teníamos todo iluminado".
Lejos de conformarse con lo básico, el exdefensor describía una verdadera organización familiar para cada salida: carpa, camioneta acondicionada, iluminación propia y, como broche final, su infaltable cuchillo de precaución. Un combo que, contado en la mesa de F90, sonaba tan meticuloso como inesperado para un ídolo popular del fútbol argentino.
Además, recordó una de sus travesías más memorables: "Una vez fuimos a la Laguna San Lorenzo y ahí no había lugares. Estábamos solos. Pescábamos y comíamos después al disco lo que pescábamos. Pero yo tenía mi cuchillo. Pescaba bárbara la comida, pero dormía con el cuchillo abajo de la almohada".
¿Un oso o un intruso?
Entre bromas sobre si esperaba el ataque de un oso o de algún intruso, el exfutbolista remató explicando el ambiente único que se vivía en esos predios: "Cada uno está en su mundo cuando estás acampando, pero hay que estar prevenido".
La frase funcionó casi como cierre filosófico de la anécdota: para Ruggeri, la vida al aire libre no estaba reñida con cierta dosis de cautela, sin importar cuán relajado fuera el entorno o cuán lejos estuviera cualquier peligro real.
