El economista Ricardo Arriazu, una de las voces más respetadas por el establishment financiero, cuestionó el modelo económico de Javier Milei al sostener que se trata de un “sistema en el que sobran divisas y falta mano de obra”. Arriazu sugirió que el régimen libertario está generando un desequilibrio en el que el éxito macroeconómico en la balanza comercial no se traduce en bienestar social ni en demanda laboral.
Durante la Convención de la Cámara de la Construcción, las definiciones de Arriazu golpearon el corazón del relato oficialista sobre la estabilización de la economía argentina. Según el economista, la "destrucción" del tejido económico y social está avanzando a una velocidad que la "creación" de nuevos sectores no logra compensar.
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El análisis de Arriazu fue especialmente duro al abordar la sostenibilidad del rumbo. Para el economista, el Gobierno cayó en una zona de riesgo donde la falta de escucha hacia los sectores productivos y la persistente desconfianza de los mercados mantienen el riesgo país en niveles altos, a pesar de tener "los mejores números económicos de América Latina" en términos de Riesgo País.
La falta de confianza, producto de ser "estafadores seriales" en el pasado, actúa como un ancla que el discurso de Milei no logró solucionar, explicó el economista.
Las definiciones más cortantes de Arriazu sobre las falencias del modelo se pueden resumir en los siguientes puntos críticos:
- Desconexión entre divisas y empleo: Arriazu fue tajante al señalar que el crecimiento actual es excluyente. "Hoy los sectores que crecen son oferentes de divisas como agro, minería, energía. Y esto plantea un problema que no he visto desde que soy profesional, un sistema donde, de golpe, me sobran divisas y me falta demanda de mano de obra".
- Velocidad de la destrucción: el economista advirtió que la transición económica está mal calibrada en sus tiempos. "El cambio produce dislocaciones, destrucción y la destrucción es siempre más rápida que la creación, y eso genera un problema".
- Incertidumbre política y electoral: la estabilidad del peso sigue siendo la gran asignatura pendiente. "El verdadero partido que se juega es si la gente sigue o no comprando dólares". En este sentido, alertó que "las elecciones de 2027 son el mayor desafío en el corto plazo", lo que mantiene la economía en un estado de vulnerabilidad tal que, según sus palabras, "la moneda está en el aire".
- Falta de crédito y ahorro: para el sector de la construcción, el diagnóstico fue sombrío respecto a la herencia y la gestión actual. "El primer factor de decadencia de la Argentina es la inflación que hace desaparecer al crédito hipotecario". Y agregó que actualmente "no hay ahorro de largo plazo, porque la inflación lo hizo desaparecer".
El economista concluyó su exposición con una advertencia que debería encender las alarmas en la Casa Rosada: el éxito de la política económica de Milei tiene, en el mejor de los casos, "un 50% de probabilidades de éxito o fracaso".
