Otro gasto que esconde el Gobierno: no computa las transferencia a CABA

El acuerdo firmado por la administración de Javier Milei con el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, implica el giro de aproximadamente 100.000 millones de pesos mensuales, que no están computados en el gasto primario. O está acumulando deuda y la Ciudad no reclama o lo registran “por debajo de la línea” para mejorar el resultado fiscal.

27 de julio, 2026 | 18.11

La administración de Javier Milei está escondiendo un gasto mensual de aproximadamente 100.000 millones de pesos que debe girar mensualmente a la Ciudad de Buenos Aires para evitar informar un mayor deterioro de la situación fiscal y que se suma a la estrategia de ocultar el pago de intereses que realizó en junio para reducir el déficit financiero.

En lo que va del año, solo figura en febrero una transferencia por 87.700 millones de pesos y el resto de los meses no está computado, por lo que se abren solo dos posibilidades: o el Gobierno de Milei no está cumpliendo con un acuerdo firmado con la Ciudad en la Corte Suprema de Justicia o está ocultando el giro de fondos para que no se refleje en el resultado primario.

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En junio, Nación solo giró a la Ciudad en concepto de “goteo diario” de la coparticipación la suma de 127.714,9 millones de pesos y no figura ninguna otra transferencia.  La Ciudad percibe de coparticipación federal de impuestos el 1,4% mientras que a partir de la demanda judicial que entabló contra Nación llegó a un acuerdo en el marco de la negociación que se realizó en la Corte Suprema por otro 1,55%.

El fallo de la Corte dispone “ordenar que durante la tramitación del proceso el Estado Nacional entregue a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 2,95% de la masa de fondos definida en el artículo 2° de la ley 23.548. II. Disponer que las transferencias correspondientes a lo dispuesto en el punto resolutivo anterior se realizarán en forma diaria y automática por el Banco de la Nación Argentina. III. Ordenar al Estado Nacional que, durante la tramitación del proceso, se abstenga de aplicar la ley 27.606” (que aprueba el convenio de transferencia de funciones de seguridad a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y fija los recursos económicos para su policía).

Otro gasto que esconde el Gobierno: no computa las transferencia a CABA.

Ese porcentaje extra representó en junio la suma de 141.3987,6 millones de pesos que no figuran ni como goteo diario ni como transferencias directas. Tampoco hay registros de que se haya transferido el 1,55% ni en enero (pudo haber sido cubierto con partidas de 2025) ni marzo, abril ni mayo.

Todos esos meses la administración de Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, informó de resultados fiscales positivos que se verían significativamente afectados de contabilizar estas transferencias.

También se sospecha de una maniobra similar, ocultar el gasto por “debajo de la línea” lo que no se refleja en el resultado fiscal, con partidas que corresponden a gastos del Instituto Nacional de Servicio Sociales para Jubilados y Pensionados, conocido como PAMI.

En forma llamativa, ese organismo estabilizó el nivel de gasto nominal (es decir sin considerar la inflación) cuando era el único organismo que venía incrementando el gasto durante la gestión de Milei.

La disponibilidad de datos públicos no permite inferir el volumen de gasto que se está escondiendo aunque existe la certeza de esa práctica con el análisis de las cuentas fiscales.

El Destape también informó que Gobierno escondió gastos por al menos 2,22 billones de pesos en junio que surgieron como diferencia entre el valor nominal de la deuda que colocó el Tesoro y el valor al que efectivamente se colocó esa deuda y que por las normas de contabilidad pública debían ser considerados como pagos de intereses y figurar en el resultado fiscal financiero que se informó este jueves.

Según el clasificador presupuestario, actualizado hace poco más de dos semanas por la administración de Javier Milei, en la definición de “Primas de emisión de valores públicos en moneda nacional” se establece que los gastos por colocaciones de valores públicos bajo la par corresponde tratar como intereses de la deuda pública en moneda nacional.

El Sector Público Nacional (SPN) registró en junio un resultado fiscal primario deficitario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones, que no computa el pago de los intereses de la deuda intra sector público.

Además, el Gobierno nacional elevó ese mes la deuda flotante, es decir gastos que se devengaron pero cuyos pagos fueron postergados para que no impacten en el mes, por un nivel de 3,63 billones de pesos.

El nivel de deuda flotante es el segundo más alto del semestre, después del pico alcanzado en marzo de 4 billones de pesos, que después se redujo a 2,7 billones de pesos en abril y 1,4 billones en mayo.

En el primer semestre el superávit fiscal alcanzó 6,3 billones de pesos, quedando 573.974 millones por debajo del objetivo acordado a junio de 2026 con el Fondo Monetario Internacional.

Si se consideran los gastos que el Tesoro esconde debajo de la línea, como las transferencias a CABA, partidas de PAMI e intereses de la deuda, el verdadero resultado fiscal pondría una luz roja en la relación con el FMI, que no podría ni disimular la presencia en Buenos Aires de la directora Gerente del organismo, Kristalina Georgieva, que hace gestos para mantener a flote una relación que de blanquear la realidad pondría más en riesgo al propio Fondo que a la administración de Milei