JP Morgan prevé que la Fed subirá las tasas en diciembre tras dudas por el discurso de Warsh

La principal entidad bancaria norteamericana adelantó de forma drástica sus proyecciones ante el repunte inflacionario y la fractura interna en el banco central. La decisión de mantener las tasas congeladas en julio contó con tres votos en contra y reconfiguró las expectativas en Wall Street.

30 de julio, 2026 | 13.33

Las repercusiones de la última reunión de política monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) comenzaron a alterar de manera sustancial las proyecciones de las principales entidades financieras de Wall Street. En un informe distribuido a sus clientes, la firma JP Morgan anunció un cambio drástico en sus estimaciones y proyecta ahora que el banco central estadounidense aplicará una subida de tasas de interés de un cuarto de punto porcentual en diciembre de este año, adelantando de manera considerable su previsión anterior que ubicaba el primer ajuste recién para la segunda mitad de 2027.

La corrección en el escenario base del gigante bancario se produce luego de que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) decidiera mantener sin cambios la tasa de referencia en el rango del 3,50% al 3,75%. Sin embargo, la resolución técnica estuvo lejos de transmitir calma a las plazas financieras. Las declaraciones posteriores ofrecidas por el presidente de la entidad, Kevin Warsh, generaron incertidumbre entre los analistas al no ofrecer precisiones concretas sobre el instrumental a aplicar para contener unas presiones sobre el costo de vida que acumulan más de cinco años ubicándose de forma ininterrumpida por encima de la meta del 2% anual. "Las declaraciones de Kevin Warsh sembraron dudas sobre su credibilidad para lograr una menor inflación, lo que podría aumentar la urgencia del resto del comité para actuar", advirtió el análisis de JP Morgan.

El malestar en los mercados financieros encontró sustento en la propia interna de la autoridad monetaria ya que la decisión de congelar el costo del dinero contó con el voto en contra de 3 de los 12 miembros del FOMC, quienes exigieron un incremento inmediato de 25 puntos básicos para frenar el repunte de la inflación subyacente. Esta aceleración en los precios se ha visto impulsada en los últimos meses por el encarecimiento de los combustibles, el alza en los alimentos y un vertiginoso nivel de gasto corporativo vinculado a la infraestructura para inteligencia artificial.

Frente a este escenario, JP Morgan estimó que la tasa de referencia se estabilizará en la franja del 3,75% al 4,00% tras el incremento esperado para el último mes del año. No obstante, la entidad dejó abierta la posibilidad de que el primer retoque se acelere para la reunión de septiembre en caso de que los datos de inflación de agosto continúen mostrando registros desfavorables. Tras el comunicado oficial de la Fed, los mercados redujeron del 81% al 65,2% la probabilidad implícita de una subida de tasas para el encuentro de septiembre, según CME Group.

La lectura sobre el futuro de la política monetaria mantiene profundamente dividido al consenso financiero de Nueva York. En una postura más agresiva, BofA Global Research anticipa un ciclo de ajuste compuesto por tres subas consecutivas a partir del próximo mes de septiembre. En la vereda opuesta, Goldman Sachs y Barclays sostienen que el banco central logrará mantener las tasas congeladas en los niveles actuales hasta la conclusión del ejercicio anual. Por su parte, Citigroup ratificó su histórica postura expansiva y mantuvo sin cambios sus estimaciones de alivio monetario, proyectando recortes de tasas para octubre y diciembre de este año, seguidos por un ajuste adicional en enero de 2027.

Con información de Reuters