Con Javier Milei, el transporte público del AMBA aumentó 17 veces y muy por arriba de la inflación

Entre diciembre de 2023 y abril de 2026 la inflación acumulada fue del 303,5%, aunque los boletos de colectivos, trenes y subtes registraron incrementos considerablemente superiores.

25 de mayo, 2026 | 15.14

Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina reveló que las tarifas del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) aumentaron hasta 17 veces desde el inicio del gobierno de Javier Milei, con subas muy por encima de la inflación acumulada en el mismo período.

Según el estudio, entre diciembre de 2023 y abril de 2026 la inflación acumulada fue del 303,5%, aunque los boletos de colectivos, trenes y subtes registraron incrementos considerablemente superiores debido a la reducción de subsidios nacionales y al aumento de los costos operativos.

El documento sostuvo que este proceso impactó de lleno en el poder adquisitivo de los usuarios y derivó en una caída en la cantidad de pasajeros que utilizan el sistema de transporte.

El subte encabezó los aumentos

De acuerdo con el relevamiento, el subte fue el servicio que más aumentó en términos nominales. El boleto pasó de $80 a $1.414 entre noviembre de 2023 y abril de 2026, lo que implica una suba del 1.668%. En términos reales, el incremento quedó un 337% por encima de la inflación acumulada.

Los colectivos también registraron fuertes incrementos. En la Provincia de Buenos Aires, el boleto aumentó un 1.545% nominal, mientras que las líneas de jurisdicción nacional tuvieron una suba del 1.221%. En ambos casos, el alza superó ampliamente la evolución general de precios.

Por su parte, el tren metropolitano mostró el menor incremento nominal, aunque igualmente por encima de la inflación. El pasaje pasó de $33,29 a $280 entre noviembre de 2023 y abril de 2026, con un aumento real del 119%. Desde mayo de 2026, además, la tarifa se actualizó nuevamente hasta alcanzar los $330.

Más peso sobre los salarios

El informe también advirtió sobre el deterioro de la relación entre tarifas e ingresos. Un trabajador que cobra el Salario Mínimo, Vital y Móvil y combina colectivo y subte destinaba en diciembre de 2023 el 2,6% de su sueldo al transporte. En abril de 2026, esa proporción escaló al 17,3%.

Desde CEPA explicaron que esta situación se explica porque “las tarifas crecieron muy por encima de la inflación, mientras el salario mínimo quedó rezagado”.

En ese sentido, detallaron que el SMVM pasó de $156.000 a $357.800 en el período analizado, una mejora nominal del 129% que no alcanzó a compensar la inflación acumulada, generando una pérdida real cercana al 43% en el poder de compra.

El impacto sobre estudiantes

El análisis también puso el foco en los beneficiarios de la Beca Progresar. Debido al congelamiento del beneficio en $35.000 desde marzo de 2025 y la suba constante de los boletos, la capacidad de compra de la beca cayó abruptamente.

Mientras que en diciembre de 2023 el monto alcanzaba para pagar 839 viajes de colectivo con descuento, actualmente solo cubre 111 boletos, lo que representa una pérdida del 87% en términos reales.

Diferencias cada vez mayores con el interior

El trabajo de CEPA también marcó la creciente desigualdad tarifaria entre el AMBA y otras ciudades del país, especialmente tras la eliminación del Fondo Compensador del Transporte Público del Interior en 2024.

Actualmente, el boleto mínimo ronda los $ 700 en el AMBA, mientras que en ciudades como San Martín de los Andes llega a $ 2.300 y en Rawson alcanza los $ 2.192.

Entre los factores que explican las subas, el informe destacó el incremento del gasoil, cuyo precio acumuló un alza del 536% entre noviembre de 2023 y abril de 2026, superando ampliamente la inflación general.

Además, alertó sobre la reducción real del 17,5% en el presupuesto destinado al Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte para 2026, lo que podría afectar tareas de mantenimiento y renovación de la red.

Menos pasajeros y posibles nuevos ajustes

Como consecuencia de los aumentos tarifarios y la caída de la actividad económica —en un contexto marcado por el cierre de más de 24.000 empresas— el uso del transporte público mostró una retracción.

En febrero de 2026, la cantidad total de pasajeros cayó un 12,9% interanual. Las mayores bajas se registraron en los trenes (-23,6%) y en los colectivos (-11,7%).

Finalmente, el informe advirtió que el proceso de actualización tarifaria todavía podría continuar durante 2026, teniendo en cuenta el esquema de ajustes mensuales vigente, el aumento de los costos operativos y la volatilidad de los precios internacionales de la energía.