Las empresas tech echaron a casi 100 mil personas con la excusa de la inteligencia artificial

De mantenerse esta dinámica, el año podría cerrar con más de 300.000 empleos perdidos en el sector tech, superando ampliamente los niveles de 2025. Este escenario se da en paralelo a una creciente adopción de inteligencia artificial, que muchas empresas señalan como uno de los motores del cambio, pero que a su vez funciona como excusa.

21 de abril, 2026 | 17.00

La industria tecnológica atraviesa una ola de despidos a nivel global que también impacta en Argentina. A manos de la expansión de la inteligencia artificial, miles de trabajadores pierden sus empleos mientras las empresas redefinen sus estructuras en un contexto marcado por tensiones en el mercado laboral. La respuesta a la innovación desenfrenada que se plantea desde la visión gremial nacional es la organización sindical, a contramano del espíritu de la reforma implementada por el gobierno de Javier Milei.

El ajuste en la industria tecnológica ya es una tendencia consolidada en 2026. En apenas cuatro meses, más de 73.000 trabajadores fueron despedidos a nivel global, según la plataforma de análisis financiero RationalFX. El ritmo es sostenido: actualmente se registran cerca de 874 despidos por día, un 30% más que el promedio del año anterior.

De mantenerse esta dinámica, el año podría cerrar con más de 300.000 empleos perdidos en el sector tech, superando ampliamente los niveles de 2025. Este escenario se da en paralelo a una creciente adopción de inteligencia artificial, que muchas empresas señalan como uno de los motores del cambio, pero que a su vez funciona como excusa.

Sin embargo, los datos muestran una realidad más compleja: cerca del 20% de los despidos están vinculados directamente al discurso de implementación de IA, lo que abre el debate sobre si se trata de una transformación tecnológica genuina o de una estrategia empresarial.

Inteligencia artificial: ¿causa o excusa?

La inteligencia artificial aparece como protagonista en la reconfiguración del empleo tech, pero no necesariamente como el factor determinante. Muchas compañías continúan registrando ganancias récord mientras reducen personal.

Un caso emblemático es el de Oracle, que anunció entre 20.000 y 30.000 despidos —hasta el 18% de su plantilla— con el objetivo de redirigir recursos hacia infraestructura de inteligencia artificial. La decisión se dio en un contexto de fuerte crecimiento de ingresos, lo que refuerza la idea de una reestructuración más que de una crisis.

Otras empresas como Meta, Snap o Atlassian también avanzaron con recortes significativos mientras incrementaban su apuesta por la automatización. Incluso, algunas reconocieron que una parte creciente de sus procesos —como la generación de código— ya está siendo realizada por IA.

El caso argentino: ajuste y señales de alerta

Aunque el volumen de despidos en América Latina es menor en términos absolutos, el impacto relativo es significativo. En lo que va de 2026, el ecosistema regional acumula unos 3.800 despidos.

En Argentina, el caso más representativo es el de Mercado Libre, que redujo 119 puestos en la región, de los cuales 32 correspondieron al país. La medida estuvo vinculada a la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en sus procesos. Este ajuste refleja una tendencia que empieza a consolidarse: incluso en empresas líderes, la automatización avanza sobre puestos tradicionales, especialmente en áreas como testing y soporte.

Los perfiles más afectados y la nueva demanda

El impacto de la inteligencia artificial no es uniforme dentro del sector y algunas áreas concentran la mayor parte de los despidos. Por ejemplo, el área de testing de software sufrió una reducción del 35% de su fuerza laboral a nivel global, debido a la implementación de sistemas automatizados capaces de ejecutar pruebas sin intervención humana.

Al mismo tiempo, el mercado demanda especialistas en:

  • Inteligencia artificial
  • Ciberseguridad
  • Arquitectura cloud

Actualmente existen más de 12.000 vacantes sin cubrir en estos campos, lo que evidencia una fuerte transformación del mercado laboral tech.

Uno de los aspectos más llamativos es la coexistencia de despidos masivos con una alta demanda de talento. Las empresas optan por desvincular trabajadores con experiencia en roles tradicionales y contratar nuevos perfiles con habilidades específicas en tecnologías emergentes. Este proceso, más económico en el corto plazo, profundiza la precarización y deja a muchos profesionales fuera del sistema.

Desde el gremio de trabajadores informáticos advirtieron que esta lógica responde más a una estrategia de reducción de costos que a una necesidad tecnológica real. Además, señalan la ausencia de políticas de capacitación como uno de los principales problemas.

La presión por mejorar la rentabilidad lleva a las empresas a acelerar procesos de automatización y ajuste. En este escenario, la inteligencia artificial se convierte en una herramienta clave, pero también en un argumento que legitima decisiones empresariales que afectan directamente al empleo.

La falta de regulación y de marcos laborales específicos para el sector tecnológico deja a los trabajadores en una situación de vulnerabilidad, sin garantías de reconversión ni protección ante los cambios. La clave estará en cómo se gestionan estos cambios: si mediante despidos y ajustes o a través de políticas de reconversión y formación.

Por ahora, los datos muestran una tendencia clara: el sector tech crece, pero no necesariamente genera más empleo. Y en ese proceso, miles de trabajadores quedan en el camino.