El Gobierno celebra la incipiente compra de divisas, pese que esa dinámica es insuficiente para cubrir la demanda del Tesoro frente a los vencimientos de deuda pública. De acuerdo con el relevamiento realizado sobre datos públicos por los economistas Leandro Amoretti y Pablo Manzanelli, los vencimientos de deuda de este y el próximo año ascienden a 72.000 millones de dólares. Mientras tanto, la reservas netas se ubican en el mayor nivel negativo de la serie: -16.865 millones de dólares. “Desde este punto de vista, en el marco del acuerdo con el Fondo Monetario en lugar de acumular reservas se tendió a perderlas por un valor de -9.861 millones de dólares”, advirtió el informe de los analistas.
La pérdida de reservas netas en el primer bimestre del año profundiza la tendencia que se observó desde mediados de 2024, cuando se inició un período que se reflejó en un deterioro del superávit comercial, la acentuación del déficit de servicios y la aceleración de la fuga de capitales al exterior. Desde que se liberaron los controles cambiarios para las personas físicas en el marco del acuerdo con el FMI en abril del año pasado, la compra neta de divisas para atesoramiento acumuló un total de 35.601 millones de dólares (entre abril de 2025 y enero de 2026), lo que equivale a un promedio mensual de 3.560 millones de dólares que es el más elevado de los promedios mensuales del primer cuarto del siglo XXI.
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El impacto de la guerra
“Es evidente que esta crítica situación y la elevada demanda de dólares se agrava ante el estallido de la guerra en Irán que aumenta la incertidumbre global y puede generar el redireccionamiento de los capitales hacia activos seguros, lo que suele traducirse en la reversión de los flujos de capitales desde los países subdesarrollados a los centrales”, señaló el informe especial del Flacso y Cifra-CTA. Y si esa situación perdura en el tiempo, puede coincidir con un segundo semestre que por la menor oferta de divisas puede incrementar la fragilidad que exhibe la economía argentina para enfrentar shock externos.
El problema, tal como detallaron en sendos informes el Citi y Wells Fargo, la dinámica de compra de reservas fue insuficiente para cubrir la demanda del Tesoro frente a los vencimientos de deuda pública, ubicando a las reservas netas en el mayor nivel negativo de la serie (-16.865 millones de dólares). Desde este punto de vista, “en el marco del acuerdo con el Fondo Monetario en lugar de acumular reservas se tendió a perderlas por un valor de -9.861 millones de dólares”.
Después del “efecto Trump”, en octubre del año pasado se inició una etapa de estabilidad cambiaria que posibilitó la conformación de una nueva burbuja financiera. Sin embargo, el salvataje del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y el triunfo electoral del gobierno no fueron suficientes para habilitar el regreso a los mercados lo que conllevó una modificación en el objetivo de la política de reservas planteando la necesidad de acumular entre 10.000 y 17.000 millones de dólares en 2026.
“Se trata de un aspecto soslayado durante los dos primeros años del gobierno de Milei donde no se recompusieron las reservas pese a contar con diversos ingresos extraordinarios de divisas (elevado superávit comercial y blanqueo de capitales en 2024 y salvataje financiero del FMI en abril de 2025)”, detalló el documento.
La burbuja de Trump
“El denominado 'efecto Trump' actuó tanto en el frente externo como en el interno. En el primero por la tendencia a la devaluación del dólar y el consiguiente aumento de la cotización del oro que produce un efecto-precio aumentando las reservas valuadas en ese mineral. En cuanto a lo interno el salvataje del Departamento del Tesoro de Estados Unidos no solo frenó la corrida cambiaria sino que, tras el resultado electoral en octubre, también fortaleció políticamente al gobierno”, sostiene el informe, pero aclaró: “ambas situaciones permitieron el inicio de una nueva burbuja especulativa”.
La nueva burbuja comienza con el ingreso de divisas a las arcas del Banco Central por la vía del endeudamiento, en especial de las empresas y gobiernos subnacionales, ya que el acceso al crédito del Gobierno nacional sigue limitado a los organismos internacionales y los acuerdo de préstamo REPO con bancos internacionales (JP Morgan, Deutsche Bank, Bank of China). Esto permitió, a su vez, incrementar los encajes bancarios por la expansión de los depósitos en dólares que supone.
El salvataje de Estados Unidos y los límites para que el gobierno pueda retornar a los mercados internacionales de crédito amerita una breve digresión. “Ciertamente, el apoyo del gobierno de Trump al de Milei es de una importancia indudable, sin embargo fue por el momento inferior a lo que se requería para cerrar el programa financiero del gobierno. Al respecto, si bien el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, había anunciado un proceso de canje de deuda pública por un monto de 20.000 millones de dólares que aportarían diversos bancos de Wall Street, todo parece indicar que esa salida se obturó cuando esos bancos pidieron reemplazar al FMI como acreedor privilegiado ante un eventual default del gobierno argentino”, señala el documento.
Bajo estas circunstancias, y retomando el análisis del aumento de las reservas post 'efecto Trump', desde fines de octubre pasado las reservas brutas aumentaron como consecuencia de lo ocurrido en 2026 ya que en forma previa a las elecciones y hasta fin del año pasado se habían mantenido prácticamente sin movimientos. En cambio, en los dos primeros meses de 2026 las mismas se expandieron en casi 5.000 millones de dólares. que ese aumento es el resultado de la compra de divisas por parte del Banco Central (2.682 millones), el aumento de los encajes bancarios (2.865 millones) otros factores entre los que se resalta el ingreso del préstamo REPO (3.045 millones) y la variación en la cotización del oro (1.755 millones).
Por esas vías ingresaron más de 10.000 millones de dólares, de los cuales 5.272 millones fueron a pagar deuda pública en moneda extranjera con organismos internacionales (1.129 millones) y otros acreedores privados (4.143 millones). Es decir, que la compra de divisas y el REPO con los bancos internacionales se destinaron a afrontar los vencimientos. En tanto que la deuda privada y el incremento de los depósitos en dólares, con su consiguiente impacto en el “efectivo mínimo” , y la variación del precio del oro constituyeron los principales factores explicativos del saldo positivo de las reservas en el primer bimestre de 2026.
Es una composición de reservas que, pese al cambio de tendencia en la acumulación de las brutas, resulta insuficiente para avanzar en la resolución de la brecha externa que está fuertemente presionada por los vencimientos de la deuda externa y la elevada demanda de dólares que se tiende a producir en contextos de valorización financiera por efecto del aumento de las importaciones, del déficit de turismo y de la elevada fuga de capitales al exterior. Conceptualmente las líquidas constituyen el “poder de fuego” que tiene el BCRA para enfrentar corridas cambiarias y las netas la disponibilidad de divisas en propiedad del Banco Central para afrontar, fundamentalmente, los vencimientos de la deuda externa que constituyen una de las mayores restricciones externas que tiene la economía argentina en la actualidad.
