La foto recorrió el mundo en medio de una guerra. Lionel Messi entró a la Casa Blanca detrás de Donald Trump junto a Jorge Más Canosa, dueño de Inter Miami y de MasTec, una de las empresas que compiten por obras de infraestructura enérgetica en el país. El 10 de la Selección Argentina y del Inter Miami se paró atrás del presidente de los Estados Unidos, aplaudió, se rió y le dio la mano al presidente. En su discurso Trump prometió un nuevo ataque a Irán y alabó el bombardeo a la región. Eso lo hizo con Messi atrás, en su espalda. El momento se dio a menos de 100 días de que arranque el Mundial en Estados Unidos, Canadá y México.
Existe una tradición en Estados Unidos. Los campeones de las Ligas o aquellos que ganan algún título importante visitan al Presidente en la Casa Blanca. Durante mucho tiempo fue "reconocido" como insittucional. Pero esa tradición empezó a romperse en el útlimo tiempo, principalmente con el presidente Donald Trump. Los Seattle Seahawks, últimos campeones de la NFL, todavía no definieron si van a ir a tener ese encuentro. Los que si le negaron la invitación a Trump fueron la Selección Femenina campeona del mundo, los Eagles, la Selección Femenina de hockey sobre patines que consiguió un hito histórico en los últimos Juegos Olímpicos de invierno, los Golden State Warriors de Stephen Curry y tantos otros equipos. También, hubo otras figuras con Michael Jordan, Larry Bird, etc que declinaron, en diferentes momentos históricos, ir a la Casa Blanca. El hombre que no rompió esa tradición fue Lionel Messi que, este 5 de marzo de 2026, decidió ir a la Casa Blanca con Jorge Más Canosa.
Lionel Messi sabe el valor de su imagen. Lo conoce bien. Lo supo cuando se sacó una foto con las Abuelas de Plaza de Mayo a pedido de Diego Armando Maradona. Lo supo en el momento en el que se sacó una foto dentro de un avión con Sergio Kun Agüero para hablar del pésimo estado en el que viajaba la Selección Argentina. También lo tiene presente cuando -tal cual indicaba Carlos Bilardo- decide no abrazar a ninguna persona que no conoce o, incluso, no le pasa la mano detrás a las mujeres que piden fotografiarse con él.
Lionel Messi tiene bien en claro el valor de su presencia y, por eso, ha sido cauteloso cada vez que alguien trató de usarlo. Se enojó con el Gobierno Nacional cuando Julio Garro, exsecretario de Deportes de Argentina, le exigió una disculpa y lo hizo saber a través del propio Agüero. También, junto con la Selección -y apoyado por el Chiqui Tapia- negó la tan preciada visita a la Casa Rosada después de haber ganado el Mundial 2022. Messi toma decisiones todo el tiempo: Adentro y afuera de la cancha. Pero, por sobre todo, Messi es Messista.
El hombre que estaba al lado de Donald Trump y de Lionel Messi es Jorge Más Canosa. Actual dueño del Inter Miami y junto con su hermano son hijos del influyente Jorge Mas Canosa, los hermanos Mas cargan con una historia marcada por la militancia anticastrista. Su padr se fue de Cuba en 1959 y trató de asaltar a Cuba en eldel desembarco en Playa Girón, dedicó su vida a liderar la oposición externa al régimen de Castro. Su mayor hito institucional fue la creación de la Fundación Nacional Cubano-Americana en 1981, que fue apuntada por presuntos vínculos con los atentados contra hoteles en La Habana en 1997. Bajo esta idea, Jorge Más Canosa, se convirtió en uno de los dirigentes más importantes del anticastrimos en Florida y, además, con ayuda del estado convirtió a su empresa en una de las más importantes a nivel infraestructura en energía de Estados Unidos.
En este sentido, junto a empresarios cercanos al Partido Repúblicano en Florida, armaron un foro económico que tuvo a Javier Milei, entre otros, como protagonista en varias ocasiones. En el American Business Forum, en una entrevista mano a mano, Lionel Messi anticipó cuál iba a ser su rumbo en los próximos años. Lo dijo bien claro para todos aquellos que, quizas, estaban dormidos. Lionel Messi dijo que le gustaría ser empresario y "meterse en ese mundo". El hombre que lo tomó de la mano, lo llevó y le empezó a mostrar eso fue, sin dudas, Mas Canosa. Le dio un porcentaje del Inter Miami y, por otro lado, consiguió negociar una parte de las regalías por la transmisión de la MLS por la televisación del torneo.
En definitiva, el mejor jugador de fútbol de la historia sabe bien que se sacó una foto con Donald Trump. Y también que, mientras se reía, el mandatario anunciaba más bombardeos en Irán. Un futbolista y empresario de casi 40 años no puede negar conocimiento. Como buen futuro empresario, seguramente él conoce el valor de una foto, pero el costo lo sabremos más adelante.
