Uno de los rumores que se menciona de cara al mercado de pases después del Mundial es que Paulo Dybala se encuentra con serias chances de transformarse en jugador de Boca. Un verdadero bombazo, pero hay un detalle que no se puede pasar por alto. Su última temporada en la Roma de Italia expone una seguidilla de lesiones que encienden varias alarmas.
“Ojalá, a mí me encantaría de verdad. Lo hablo con él y tiene muchas ganas de venir”, expresó Leandro Paredes hace unos días cuando estuvo en el stream de Davoo Xeneize y Gastón Edul. Es más que reconocida la relación entre los dos jugadores y cómo el actual capitán del Xeneize está realizando cierta presión para que su amigo deje el fútbol europeo dentro de poco.
Sin embargo, la incorporación de Paulo Dybala debe ser analizada en cierto contexto. Si se repasa la temporada 25/26, es posible apreciar que en la Roma estuvo lesionado en cuatro oportunidades con una lesión en el muslo, lesión del músculo flexor de la pierna, problemas de rodilla y una operación de rodilla. Esto arroja un total de 117 días en los que no se encontró disponible para sumar minutos de manera oficial.
Y si se extiende el análisis, la temporada 24/25 expone que el volante argentino coleccionó desde un desgarro del tendón, lesión muscular, contusión de rodilla, varios problemas musculares y cansancio muscular. En esta oportunidad, la cuenta arroja 164 jornadas en las cuales no pudo ser utilizado en los distintos compromisos que a su equipo le tocó afrontar en el calendario deportivo.
Es por ello que la contratación de Paulo Dybala a Boca es una que le permitirá al equipo obtener un salto de calidad siempre y cuando esté en condiciones físicas de afrontar seguidillas de partidos. En caso contrario, sucederá algo similar a lo que se experimenta con Ander Herrera, que desde su incorporación le cuesta ganarse un lugar dentro del once titular que Claudio Úbeda planifica en la semana.
¿Cuánto debe pagar Boca?
Nada. El contrato de Paulo Dybala con la Roma es uno que dispone de fecha de vencimiento el próximo 30 de junio y de momento no hay señales de que vaya a extenderlo. Esto le permite a Boca pensar que puede negociar de manera directa su contratación sin tener que antes realizar una compra de la ficha.
Sin embargo, no se trata de una operación fácil. "Boca quiere que Paulo Dybala esté acá en junio. Si Dybala decide volver a Argentina, la oferta de Boca estará sobre la mesa y solo queda que el jugador acepte", expresó el periodista Tato Aguilera en TyC Sports. El hecho de que haya sido padre de manera reciente puede influir bastante en la respuesta final.
Por otro lado, lo salarial es un aspecto para nada menor porque Boca debe pensar en una propuesta que se acerque a lo que el jugador está ganando en Italia. Según lo que informan los medios europeos, su último contrato le deja una ganancia de 14 millones de dólares anuales, que está muy lejos de lo que cualquier club del fútbol argentino pueda llegar a ofrecer. Un esfuerzo la Joya va a tener que realizar.
