La carrera del seleccionador de Sudáfrica, Hugo Broos, cerrará el círculo este jueves, cuando dé comienzo el Mundial en el Estadio Azteca, cuarenta años después de que él mismo jugara con Bélgica contra México en ese mismo estadio.
El técnico, de 74 años, dirigirá a Sudáfrica en el partido inaugural contra los coanfitriones, regresando al emblemático estadio de Ciudad de México donde Bélgica perdió por 2-1 ante México en su primer encuentro de la fase final de 1986.
"Fue un evento fantástico y algo que nunca olvidaré, hace 40 años, cuando jugamos nuestro primer partido contra México. Fue entonces cuando sentí lo especial que es el Mundial", afirmó.
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Ante una multitud de 110.000 aficionados, Bélgica —con Broos en el once inicial— se vio con un 2-0 en contra al principio, antes de recortar distancias con un gol.
"Estaba muy feliz como jugador, motivado y emocionado. Ahora he vuelto aquí 40 años después, es increíble que haya sucedido. De nuevo estoy emocionado", añadió en una rueda de prensa celebrada este fin de semana.
Broos se convertirá, aunque solo sea por unas horas, en el hombre de más edad en entrenar en un Mundial. El checo Miroslav Koubek es siete meses mayor, y su equipo competirá en el segundo partido del torneo este jueves contra Corea del Sur en Guadalajara, antes de que Dick Advocaat, de 78 años, dirija a Curazao en su primer partido el domingo.
Broos no ha ocultado su intención de retirarse tras el torneo, tras haberle prometido a su esposa que lo haría.
"En los últimos años, he pensado a menudo en dejarlo. Ya no quiero estar involucrado en el fútbol todos los días", afirmó. "Ya no tengo la energía. A veces tengo que arrastrarme hasta el ordenador solo para volver a ver un partido".
Sin embargo, su selección es considerada por muchos como la menos favorita, y Broos afirmó que esto podría ser una ventaja. "Me alegra mucho que piensen que somos el equipo más débil", dijo.
Anteriormente, había pronosticado que su equipo podría dar alguna sorpresa, pero el partido inaugural del jueves contra México será una dura prueba para sus credenciales.
"Será una experiencia especial y fantástica para nosotros, porque muchos de mis jugadores nunca han jugado al fútbol en una situación como esta", indicó. "Será muy importante para nosotros ceñirnos al plan de juego y no prestar atención a lo que ocurra en las gradas. Todos sabemos que habrá miles de mexicanos en el estadio".
La ambición de Broos es que Sudáfrica supere la fase de grupos por primera vez en cuatro intentos. "Después de eso, puede pasar cualquier cosa", afirmó.
No obstante, también tiene claro lo que pretende hacer cuando termine el torneo. "Después del Mundial, lo dejaré, me iré con mi familia y disfrutaré de los próximos 20 años con mis nietos", afirmó.
(Escrito por Mark Gleeson en Ciudad del Cabo; editado en español por Carlos Serrano)
